Enrique Padilla
He leído a través de las páginas electrónicas de LA PRENSA que el Sr. Fausto Carcabelos (participación del Director General de Aduanas en el foro de LA PRENSA y sus lectores), tiene casos pendientes con la justicia.
Al respecto me pregunto: ¿Por qué razón este señor es sujeto de inmunidad y no hace frente a los cargos en su contra, así como he visto que él pone contra la pared a pobres ciudadanos, porque cometen pequeños delitos, forzándolos incluso a hacer gastos legales. Pero nunca he visto que alguno de los peces gordos o politicoides del pueblo vayan a la cárcel por la cantidad de permutas que el señor director les permite y eso que atentan contra la economía del pueblo? Es muy fácil salir con la batuta de que estamos haciendo limpieza pública en la Dirección General de Aduanas, mientras en casita la gran cantidad de ropa sucia se sigue acumulando.
Espero que don Fausto reflexione y no siga castigando a pequeños empobrecidos peces, que lo único que hacen es ajustar la economía de sus hogares. Es necesario que él abra bien los ojos y castigue a los grandes tiburones que usan y abusan de la confianza del pueblo a través de las aduanas.