- Todos los créditos violentaban los procedimientos, dice Ruth Obando
Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Ruth Obando Martínez, ex gerente de Crédito del desaparecido Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), responsabilizó a Donald Spencer, ex gerente general de esa entidad y a miembros de la junta directiva, de los procedimientos irregulares en los préstamos otorgados por el banco, y que condujeron a su clausura.
Los créditos fueron dados a diversas sociedades comerciales, algunas de ellas fantasmas y otras pertenecientes a Spencer, así como préstamos personales a miembros de la junta directiva, los que –en ninguno de los casos– reunieron los requisitos de ley, según se desprende de la declaración de Obando.
“(Los préstamos a las sociedades) fueron presentados por orden específica, sin previo análisis ordenado por el señor Spencer, por lo tanto el cuerpo colegiado del Comité de Crédito no tuvo a su vista ninguna documentación que le diese criterio para recomendar o no esas solicitudes de créditos”, afirmó Obando Martínez en su declaración como procesada en el Juzgado Séptimo de Distrito del Crimen de Managua, la mañana de ayer.
Aproximadamente el sesenta por ciento de las solicitudes o recomendaciones directas de Spencer, se aprobaban en la junta directiva, añadió la procesada.
Cabe señalar que Donald Spencer se amparó en el fuero que le protege por su condición de diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen), mientras en la Asamblea Nacional, espera ser resuelta una solicitud de desafuero interpuesta por el juez Edgard Altamirano.
Mariano Zelaya Rojas, ex directivo del banco, Luis Emilio Midence y Alfonso Llanes, hoy vicesuperintendente de bancos, obtuvieron préstamos a título personal, así como el hoy diputado liberal Eduardo Mena, quien obtuvo un crédito para el Programa Polos de Desarrollo, del Instituto de Desarrollo Rural (IDR), agregó la indagada.
INVOLUCRA A SIB
Durante las supervisiones de la Superintendencia de Bancos (SIB), ésta se limitó a hacer recomendaciones generales de la cartera y dictaminar nuevas provisiones de carteras que incumplían el plan de inversión y existía un alto riesgo para su recuperación, según Obando.
“A pesar que estas irregularidades en la cartera en general eran de total conocimiento de la SIB, nunca hicieron recomendaciones a la junta directiva de no autorizar casos que no cumplieran con los requisitos y normas o políticas que establecían la superintendencia de créditos sobre los créditos”, explicó Obando.
CRÉDITOS IRRECUPERABLES
Uno de los créditos más altos e irrecuperables detectados fue el otorgado a la Sociedad Corporativa Agropecuaria de Jinotega, por un monto de un 1.5 millones de dólares, donde el gerente general de entonces era Alfonso Llanes. Una vez aprobado el crédito se iniciaron los trámites.
Otra de las empresas supuestamente que nunca subsanó el crédito fue Publicaciones La Tribuna, S.A. y que según Obando, el trámite de ese crédito presentaba serias debilidades “en vista que era una empresa quebrada con más de diez millones de córdobas”.
Al ser consultado al respecto, Haroldo Montealegre, presidente del hoy clausurado Diario La Tribuna, desmintió las aseveraciones de Obando, y explicó que en julio de 2001 el pago se efectuó por un monto que sobrepasa el millón de dólares en concepto de saldo resultante de todos los financiamientos.