Los leoneses parecían querer amanecer celebrando después del triunfo de anoche. (LA PRENSA/G. MIRANDA)

La celebración comenzó anoche

Wilder Pérez R. [email protected] Las aproximadamente diez mil personas que se acomodaron en el Estadio “Héroes y Mártires de Septiembre”, de León, parecieron multiplicarse ayer por las calles de la ciudad, luego de la victoria que su equipo logró sobre los Tiburones de Granada. Eran las 9:00 p.m., pero las cuadras leonesas parecían estar en […]

Wilder Pérez R. [email protected]

Las aproximadamente diez mil personas que se acomodaron en el Estadio “Héroes y Mártires de Septiembre”, de León, parecieron multiplicarse ayer por las calles de la ciudad, luego de la victoria que su equipo logró sobre los Tiburones de Granada.

Eran las 9:00 p.m., pero las cuadras leonesas parecían estar en horas pico, por la cantidad de personas que salían al encuentro de vehículos y peatones, que pasaban celebrando.

Es que desde anoche, los occidentales se sienten campeones. A pesar de no haberse hecho sentir de manera coordinada durante el juego, tras el final del mismo, la barra se excedió frente al portón principal del coloso, donde cientos de personas se reunieron para bailar, agitar sus banderas con la efigie de un león, y hasta un ataúd ocupado por un tiburón.

Dentro, los jugadores leoneses no paraban de dar la “vuelta olímpica”, alrededor del terreno de juego, en agradecimiento por su apoyo a la barra. Mientras, sus colegas granadinos apenas asomaban sus caras tristes desde el fondo de su dogout.

El momento de más alto voltaje de la barra ganadora, fue la retirada del lanzador Arístides Sevilla, con dos outs a su favor, en el octavo episodio. La gente bailó, cantó, gritó, aplaudió, por fin, de manera coordinada, al compás de la trompeta y los tambores de “La banda de los pelones”, los fanáticos más fieles del León.

Para entonces, el animador “alquilado”, Clodomiro “El Ñajo”, ya había caído con su pelo pintado en verde, y con la panza para arriba, pero sin defenderse.

Ciertamente anoche Sevilla era más popular que Rubén Darío. Por eso planean partir hoy a las 1:00 p.m., en una caravana de buses y vehículos particulares, desde la Radio Darío, frente al Parque Central, hasta la ciudad de Granada. Están seguros de que si no ganan hoy, lo harán en terreno propio el sábado, y si no… “les cae Sevilla” el domingo.

La barra granadina parecía un hueco entre los brazos estirados de alegría, en las graderías del jardín izquierdo, pero hoy tendrán la oportunidad de desquitarse.  

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