Javier Álvarez Zelaya
Varios reportajes en noticieros de TV celebran jocosamente a niños que bailan entusiastamente al estilo del personaje de una popular telenovela transmitida por un canal local. Eso evidencia que los niños están siendo expuestos a telenovelas que deberían ser clasificadas como material no apto para menores.
Las telenovelas deberían ser clasificadas como material de entretenimiento sólo para adultos, y pasar en la pantalla advertencias explícitas antes de su presentación, para prevenir que los menores se expongan a tales programas.
Es necesaria una ley que indique los temas o programas inapropiados para los menores, y la obligatoriedad de anteceder advertencias claras antes de presentar material audiovisual para adultos, en cualquier ambiente de entretenimiento, sea éste electrónico u otro.
Los padres de familia necesitan información abundante y frecuente sobre los programas que afectan a sus hijos, ya que por falta de información permiten muchas veces que sus vástagos los acompañen mientras disfrutan de programas televisados, sin reparar que en algunos casos el material presentado puede ser deformante para menores.
Hay programas extranjeros que aparentemente son para todo público y con frecuencia hacen escarnio de la mujer a través de chistes de doble sentido y de concursos degradantes. También están los llamados “talk shows” que con frecuencia abordan temas escabrosos, en horarios de fácil acceso a la niñez.
Para proteger a los menores se deberían introducir cambios en el Código de la Niñez y la Adolescencia, a fin de regular que los horarios de TV y cualquier otro medio se acomoden para que todo material que ponga en riesgo la integridad moral de la niñez y la adolescencia, se transmita después de las 10 u 11 de la noche.