Luis Alemán [email protected]
La Policía del Distrito Cinco está tras la pista de tres sujetos señalados como los autores de la muerte del joven Eugenio Arnulfo Moreno, de 25 años de edad, quien falleció tras ser atacado a tiros en la puerta de su casa en el Reparto Schick, del Tanque Rojo cuatro cuadras al Sur, media arriba, el fin de semana pasado.
Según la información que tiene la Policía, el autor de los disparos que segaron la vida de Moreno fue Franklin Antonio Blandón Pérez, de 22 años de edad, quien accionó su pistola calibre 45 contra la humanidad de la víctima, quien recibió un disparo que le penetró en la ingle, muriendo horas más tarde en el Hospital Roberto Calderón.
Los otros acompañantes de Blandón, a quien apodan “El Ratón”, fueron identificados como Jorge Martín Arévalo González, de 22 años, alias “El Pelón Nica”, y José Luis Rosales Sánchez, de 18 años, conocido como “El Cachulín”.
VERSIÓN POLICIAL
La investigación policial indica que Moreno, en compañía de otros tres sujetos, cometió un robo con intimidación, llevándose una fuerte cantidad de dinero. Moreno, se negó a repartir el botín con sus compinches, por lo que éstos lo buscaron hasta darle muerte.
FAMILIARES LO NIEGAN
Sin embargo, esta versión fue negada por los familiares de Eugenio Arnulfo Moreno, quienes reconocieron que el occiso perteneció en un tiempo a una pandilla, pero tenía años de haberse retirado de toda actividad delictiva.
Prueba de ello fue que Moreno había regresado en enero pasado de Costa Rica, donde permaneció durante dos años trabajando y volvió con dinero para garantizar la escuela de su hija mayor.
Rebeca Rivera Montoya, negó que su esposo fuera amigo de quienes le quitaron la vida. “Eran enemigos y tenían rencillas al extremo que esos hombres en dos ocasiones lo apuñalaron”, dijo, y pidió a la Policía la captura de los asesinos.
ESTABA ADVERTIDO
Doña Silvia Matus, madre del fallecido, relató que semanas atrás varias personas le habían advertido que la vida de su hijo corría peligro, “pero él tomó en broma todos los ruegos que le hice para que no saliera”, narró la adolorida se;ora.
Recordó que su hijo, desde que regresó en enero de Costa Rica, no salía para nada de casa y la última vez que lo hizo fue a la Alcaldía donde le habían ofrecido un trabajo.