- Padilla fue severamente cuestinado por el manager de los Filis de Filadelfia
Edgard Tijerino M. [email protected]
Un pitcher, difícilmente llega a ser lo suficientemente bueno, si no agrega “la madurez” a su repertorio.
Puedes tener una poderosa bola rápida con movimiento extra, manejar con la habilidad de Renoir o Monet tus lanzamientos de quiebre, ser lo necesariamente astuto para provocar desajustes con tu cambio de velocidad, pero, si no obtienes la madurez, estás a riesgo de no poder sacarle el máximo provecho a tu potencial.
Todos estamos claros del material que tiene en su escopeta derecha Vicente Padilla… Las huellas que dejó en las Ligas Menores y su rendimiento como abridor a lo largo del 2003, no es producto de haber frotado la Lámpara de Aladino. Esas 14 victorias con algunas faenas de “orejas y rabo” que ya hubieran querido realizar Manolete o El Cordobés, no fueron algo casual.
Cierto, hay casos en que un pitcher presenta credenciales que parecen tan seguras como la calidad de las joyas que se encuentran en las vitrinas de Tiffanys, y después, se derrite dramáticamente convirtiendo tal posibilidad en frustración, pero no parece ser ese el caso de Vicente… No, no puede serlo.
Larry Bowa y Joe Kerrigan, ambos altamente interesados en poder disfrutar de lo mejor de Padilla en la temporada del 2003 que está por iniciarse, deben estar pensando así pese a las dificultades actuales… Un año después de haber quedado genuinamente impresionado por lo que mostró Padilla en el spring, saltando al estrellato, Bowa no oculta su preocupación por algunas señales confusas sobre lo que está haciendo ahora el pinolero.
Y esa preocupación va más allá del balance de 0-4 y el porcentaje de 7.58 a lo largo de 19 entradas… “Me preocupa que todavía no consigue el enfoque requerido. Esa curva por el lado del brazo que fue convertida en hit, fue un invento”, dijo el manager.
Cuando el Jefe habla, hay que escuchar. Puede que en ocasiones, no esté en el sendero de lo correcto, pero hay que escuchar. De no ser así, ¿para qué es el Jefe?… Claro, eso no quiere decir que no podamos someter a discusión sus puntos de vista y posiblemente derrotarlo, pero no podemos ignorarlo o retarlo, también unilateralmente, porque no llegaríamos a ningún lugar.
“Yo traté de imponer mi criterio por encima de los señalamientos de Ray Miller y los consejos de Cuéllar, y fue un error, producto de mi juventud, de creer que no tenían nada que decirme, y perdí tiempo valioso”, me admitió Denis Martínez estando con los Expos, cuando ya la madurez era parte de su repertorio.
Bowa quiere tener en Padilla un ganador de 20 juegos, y quizás el mejor tercer brazo de la Liga. Kerrigan igual, y el lanzallamas pinolero tiene que estar consciente de eso… Nadie está conspirando contra él, y si hay preocupación, es porque el interés en su desarrollo es mayúsculo.
Hace rato, Vicente salió de la anarquía que domina nuestro béisbol, y no puede descarrilarse después de haber avanzado tanto ofreciendo pruebas fehacientes de su calidad y fortaleciendo sus proyecciones.
Es joven todavía y está en etapa de construcción, consecuentemente, su disciplina en el procesamiento de las orientaciones, es el factor clave para continuar progresando.
Esperamos, que más adelante, Vicente no tenga que rascarse la cabeza y lamentar como en el tango de Le Pera cantado por Gardel: “Sueño, con el pasado que añoro, el tiempo viejo que lloro y que nunca volverá”.
Así que, calma amigo, y trata que no te llamen la atención dos veces por la misma falla… Ese porcentaje en contra, es mucho más grave que 7.58 en 19 entradas.
¿QUÉ SE DIJO?
Larry Bowa se molestó porque considera que Vicente Padilla necesita estar concentrado: “Tú no tienes porqué inventar lanzamientos cuando lanzas a 95 millas por hora… Él lo hizo y recibió un imparable muy dañino. Bueno, quizás no lo haga más”.
Y agregó: “Perdió totalmente la concentración después de eso, pero espero, haya aprendido la lección… Él estaba tirando muy bien hasta el inicio del sexto inning cuando fue bateado”.
El catcher Mike Lieberthal, dueño de la opinión más precisa, apunta: “Padilla ha estado lejos de lo que él consiguió el año pasado, sin embargo, es bueno que esto suceda ahora… Pienso que no se le ocurrirá volver a tirar esa curva por el lado del brazo”.
El cronista Ken Mandel escribió: “Las tres carreras empañaron lo que llegaba a ser el segundo desempeño más dominante para el derecho nicaragüense en este entrenamiento… Él no otorgó bases por bolas y ponchó a seis en los primeros cinco innings, manteniendo el orden”.