- Ministro de Defensa iraquí dice que esperan a los “enemigos” en las ciudades
EFE
Bagdad.-Irak dijo que su posición es buena y su moral alta, pero en la jornada en la que mostró mayor capacidad de resistencia y sus primeros prisioneros de guerra, reconoció que dejaría de luchar “ahora mismo”.
“Por nosotros pararíamos hoy la guerra”, dijo el ministro de Defensa, Sultán Hishem Ahmed, antes de asegurar que “si los enemigos quieren continuar, nos defenderemos y cada palmo de terreno les costará litros de sangre”.
“Ellos están en el desierto y nosotros en las ciudades, donde les esperamos”, advirtió en una multitudinaria rueda de prensa en la que cuatro días después del inicio del conflicto hizo un detallado repaso de la situación bélica ante un mapa de Irak.
Hisahn Ahmed negó también importantes avances de las tropas norteamericanas y británicas en lugares claves excepto en el puerto de Um Qasr, en el extremo sur del país, y en el que ya sólo les plantan cara “algunas unidades de la heroica división 16”.
“Aún resisten, todavía no han caído”, detalló.
Explicó que en Basora, la capital de esa región, “las fuerzas invasoras” han tomado el aeropuerto pero fueron rechazadas cuando intentaron penetrar en el núcleo urbano, en una ofensiva en la que perdieron “cuatro tanques”.
“Trataron asimismo de hacerse con el control de la carretera que lleva a Bagdad, y les destruimos tres más”, aseguró el ministro.
Agregó que ese mismo fue el número de tentativas para entrar en Nasiriya, a 200 kilómetros al norte de Basora, y donde los defensores obligaron a “los soldados agresores” a retroceder dos kilómetros hacia el interior del desierto.
Añadió que sigue también la resistencia en Nayef, 161 kilómetros al sur de Bagdad, el punto más cercano de la capital alcanzado por las tropas norteamericanas y británicas y lugar santo para los chiítas, tradicionalmente enemistados con el régimen de Saddam Hussein.