- Se estima que realicen más de 100 cirugías en una semana
Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]
María Luisa Centeno, originaria de la Colonia “Gerardo Lindo”, de la ciudad de Chinandega, cargaba en brazos a su tierna hija de 16 meses de edad. La menor será nuevamente sometida a una operación por una enfermedad con la que nació y que requiere de dos intervenciones más, para reconstruir su nariz y cerrar las encías, garantizando que se le devolverá su sonrisa, como es el lema de la Asociación de Niños Quemados.
“Yo sólo dispongo de los pasajes para venir al Ingenio San Antonio (ISA), aquí me suministran todo para mí y mi hijita y les aseguro que los médicos lograron algo que yo creía imposible, y completamente gratis”, subrayó.
María Luisa Centeno es una de los centenares de nicaragüenses que acudieron a la convocatoria nacional hecha a los pacientes con paladar hendido, labio leporino y otras malformaciones congénitas, por las autoridades de la Asociación Pro Niños Quemados (Amproquem), que preside la señora Vivian Pellas.
JORNADA INICIA HOY
El licenciado Xavier López, administrador del Hospital del Ingenio San Antonio, donde se llevará a efecto la jornada de cirugías reconstructivas, manifestó que comenzaron a valorar a los nuevos pacientes, con sus respectivos análisis clínicos para comenzar a trabajar a partir del 24 de marzo.
“Son niños de toda Nicaragua, se estima que se realicen más de 100 cirugías en una semana y en su mayoría son por malformaciones congénitas y quemaduras, se atienden gratuitamente y el servicio es extensivo al familiar que acompaña al benefactor, afirmó López.
La Brigada INTERPLAST vendrá a Nicaragua por décima vez y en el resumen de ayudas se contempla que han realizado más de mil cirugías a igual número de nicaragüenses de todas las zonas del país, que han requerido de una intervención reconstructiva.
La doctora Indiana Pastora, del Hospital ISA, indicó que el equipo médico de al menos 15 especialistas, dan seguimiento a pacientes que demandan más de cinco cirugías para reconstruir su rostro. “Son niños que ellos han visto crecer”, indicó.
Pastora dijo que la mal formación congénita se origina por muchas razones, entre ellas, las enfermedades de transmisión sexual. “Es producto de la malformación del tubo neural en su nivel embrionario que genera incapacidad, pero que puede ser reparada en la mayoría de los casos”, afirmó la especialista.