Alberto Avellá[email protected]
El agua, tradicionalmente ha sido considerada como un bien renovable, particularmente en países como Nicaragua que goza de la particularidad de poseer en apariencia abundante agua.
Actualmente es considerada un recurso reusable al ser tratada y utilizarla para riego y la industria, si se tuviera la capacidad de hacer las inversiones requeridas; sin embargo, la disponibilidad de agua en todas partes tiende a disminuir su potencial de renovación, por ello el 22 de Marzo la ONU lo ha designado Día Mundial del Agua.
El ciclo hidrológico, es decir, las etapas por las que pasa el vital líquido de la atmósfera a la tierra y regresa a la misma, hace posible que haya la misma cantidad de agua en el planeta que cuando éste se formó.
Sin embargo, con el aumento de la población y por consiguiente de la demanda de agua, contar con la misma cantidad de líquido para lo más de 6 mil millones de personas que se tiene actualmente, más la degradación de los recursos y la contaminación, significa por supuesto una reducción de la cantidad disponible para el consumo, además, que los costos de extracción y distribución se incrementan a medida que mas usuarios demandan el servicio de este vital líquido.
En el caso de Managua, en 1906 se tenían 600 servicios domiciliares que se abastecían de un pozo que se perforó en la costa del lago, para 1916 ya había 2000 conexiones y para 1925 el número de conexiones habían aumentado considerablemente, por lo que se instaló una boca-toma directa y una estación de bombeo en las orillas de la Laguna de Asososca. En 1957 el número de conexiones era de 9700 con una población de 60,000 habitantes y la población total de Managua era de aproximadamente 160,000 habitantes.
En los años 70, la demanda de agua se incrementó, la población de Managua era de aproximadamente 600,000 habitantes y se construyeron 14 pozos en Las Mercedes, además se construyeron una serie de pozos en el casco urbano de Managua y una red completa para la distribución del agua.
En 1993 con la cooperación del Gobierno del Japón se realizó un estudio que permitió la ejecución de dos proyectos para incrementar la capacidad de abastecimiento de agua a través de los proyectos conocidos como Managua I, que consistió en 15 pozos que comenzaron a funcionar en 1997 y Managua II con 16 pozos que empezaron a funcionar en el 2002.
Actualmente Enacal provee los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario a 181 ciudades y poblaciones, con un total de aproximadamente 400,000 usuarios registrados, de los cuales Managua representa el 50 por ciento con 200,000 conexiones; León y Chinandega con 64,000 conexiones y el resto de país con 136,000 conexiones.
Enacal tiene como misión principal dotar de un servicio de abastecimiento de agua potable y alcantarillado, en condiciones de calidad, cantidad y continuidad razonables, correspondiente a los niveles del precio pagado por los mismos.
Los servicios deben estar orientados a resultados y por consiguiente a la satisfacción de los usuarios ya que estos constituyen la razón de ser de la empresa. En base a lo anterior, las estrategias básicas a ser implementadas se orientan a mejorar la calidad del servicio, comercializándolo adecuadamente para que permita cubrir los costos de operación que incluye el mantenimiento adecuado y las inversiones requeridas para el mejoramiento de la red y proyección de las futuras inversiones en todos los lugares en que Enacal presta este servicio.
Entre los problemas fundamentales que se tienen están aquellos relacionados con el agua no contabilizada, la cual está por encima del 50 por ciento. Esto es debido principalmente a las pérdidas normales que se tienen en la red, pero la mayor parte de ellas se deben a tuberías que por encontrarse en mal estado y no habiéndosele dado el mantenimiento adecuado y la reposición de las mismas, ocasionan la pérdida de este vital liquido, otra causa de agua no contabilizada corresponde a conexiones ilegales que además de ocasionar pérdida por fuga en las conexiones, no permiten el registro y cobro de los consumos correspondientes.
Otra de las mayores causas de agua no contabilizada corresponde a los asentamientos, que al tener cuota fija y no pagar lo que consumen, tienden a derrochar el agua. Lo mismo sucede con los negocios que se dedican a lavar los carros con manguera, que consumen más agua de la requerida para lavar los vehículos, además que no pagan lo que consumen.
Se requiere hacer inversiones en macro medidores y micro medidores (de estos últimos faltan aproximadamente 150,000); además, es necesario invertir en bombas y motores para dar mantenimiento preventivo a la red, así como sustituir la actual tubería de asbesto cemento por otra de PVC, para dar un servicio de calidad y disminuir el agua no contabilizada.
Es indispensable concienciar a la población sobre una nueva cultura del agua, cuyo objetivo fundamental es que sea utilizada adecuadamente y que paguen lo que corresponde para poder hacer las inversiones requeridas.
Para dar una idea de lo que esto significa y sin el afán de sembrar el pánico, la ONU es realista al exponer los números que hay que tomar en consideración por la tendencia que se tiene hacia la escasez del agua.
El uso del agua a nivel mundial aumenta en todas partes. Seis mil millones de habitantes en el mundo utilizan poco más de la mitad de toda el agua accesible de ríos, lagos y capas acuíferas subterráneas.
Con esta tendencia, en 25 años la población mundial consumirá el 90 por ciento de toda el agua dulce disponible, dejando el resto a las demás especies de flora y fauna sin acceso a este importante recurso.
En el caso de Nicaragua se tienen disponible más de 187,000 millones de metros cúbicos por año con una población de 5.8 millones de personas, con el crecimiento poblacional por año del 2.5 por ciento, se tendrá para el 2025 una población de más de 9 millones de personas que con el uso desordenado y derrochador actual, más el despale y la contaminación reducen el acceso a este recurso, el cual en un momento dado puede convertirse en un bien al que muy pocos tendrán acceso.
Todo esto debe hacer reflexionar sobre el uso adecuado del agua, preservarla de la contaminación y que permita que nuestras futuras generaciones puedan disponer de agua de calidad.
Enacal está comprometida a brindar un servicio de excelencia y calidad a la cual los usuarios se lo merecen y tienen derecho. Permítannos hacerlo mediante una nueva cultura del agua que evite el derroche y pagando a tiempo por el consumo de la misma.
El autor es gerente general de Enacal