Instalan campaña regional contra los transgénicos

Mario José Moncada [email protected] Varias organizaciones de Centroamérica anunciaron ayer en Managua el inicio de una campaña contra los productos transgénicos, la cual incluye solicitar a los gobiernos de la región el establecimiento de una moratoria de diez años, para no comercializarlos, sobre todo para los granos básicos, confirmó Julio Sánchez, representante del Centro Humboldt […]

Mario José Moncada [email protected]

Varias organizaciones de Centroamérica anunciaron ayer en Managua el inicio de una campaña contra los productos transgénicos, la cual incluye solicitar a los gobiernos de la región el establecimiento de una moratoria de diez años, para no comercializarlos, sobre todo para los granos básicos, confirmó Julio Sánchez, representante del Centro Humboldt de Nicaragua.

El Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada, Madre Tierra de Honduras, Asociación de Ecología Social de Costa Rica y el Centro Humboldt de Nicaragua, decidieron lanzar la campaña por considerar que los transgénicos “pretenden extinguir el sistema agrícola de la región centroamericana, ya que muchos de estos productos no podrían ser exportados hacia diversas regiones del mundo como la Unión Europea, por las prohibiciones que ahí existen al respecto”, dijo Sánchez.

Señaló que Estados Unidos perdió el año pasado más de 300 millones en exportaciones agropecuarias a Europa, porque el viejo continente consideró que muchos de los productos exportables estaban modificados genéticamente.

EXTENSA PROHIBICIÓN

La moratoria pretende prohibir la importación, comercialización y experimentación con productos transgénicos, sobre todo el maíz, porque constituye uno de los principales granos cultivados en el istmo. “El maíz transgénico podría contaminar 23 formas raciales prehispánicas de maíz, siete de las cuales están amenazadas de extinción”, argumentó

José Acosto, representante del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada, declaró que “a nivel regional existen intereses económicos y políticos de experimentar, liberar, distribuir y comercializar transgénicos, como parte de una estrategia para monopolizar los mercados por parte de empresas transnacionales y sectores económicos nacionales”.

Todo ello, insistió, “coloca en peligro la soberanía y la seguridad alimentaria de la región y genera impactos negativos para la economía agrícola”.

Mauricio Álvarez, de la Asociación de Ecología Social de Costa Rica, dijo que en la región no existe la legislación correspondiente que regule este tipo de actividad, al tiempo que consideró que “las iniciativas de libre comercio y leyes existentes contribuyen a la legitimación de los transgénicos”.

“NO HAY POSICIÓN”

El viceministro Agropecuario y Forestal (Mag-For), Roberto Bendaña, admitió que ni Nicaragua, ni Centroamérica, tienen definida una posición sobre el tema de los transgénicos.

“Es un tema que a nivel regional quisiéramos tomar una posición conjunta. Hemos estado en los últimos años en un debate muy intenso sobre las ventajas y desventajas, entonces quisiéramos ver cuál podría ser el consenso a nivel regional”, declaró.

Bendaña indicó que “el no utilizar estos productos podría darnos una ventaja para penetrar algunos nichos de mercado, que demandan productos sin transgénicos”.  

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