- En el caso que recientemente ganó el cubano americano Ricardo Mas Canosa
Moisés Martínez [email protected]
El Estado podría terminar pagando los cinco millones, 253 mil 623 dólares establecidos en la demanda que recientemente ganó el cubano americano Ricardo Mas Canosa a la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel).
El juicio fue ventilado en el Juzgado Primero Civil y la sentencia fue dictada el pasado siete de marzo por la juez Yelba Aguilera.
De acuerdo a Rafael Chamorro, asesor legal de Enitel, el Estado debe asumir todos los juicios o demandas que la anterior administración haya dejado pendiente, porque así lo establece el contrato de privatización del 40 por ciento de esta empresa.
Por lo tanto, los siguientes pasos de este proceso legal deberán ser seguidos por el equipo jurídico de la Unidad Residual de Enitel (Uretel), que es la encargada de resguardar el 49 por ciento de acciones que aún pertenecen al Estado.
SENTENCIA FUE APELADA
“Tengo entendido que el señor Rodolfo Arce, del equipo jurídico de Uretel y la Procuraduría General de la República, ya apelaron la sentencia, ya que esto es un proceso anterior a la compra de las acciones hechas por la actual administración”, dijo Chamorro.
“Hay un punto en el contrato que establece que todas las deudas, litigios, juicios que deriven de cosas anteriores a la entrega de la empresa le corresponde al Estado asumirlo”, agregó.
Chamorro explicó que si a pesar de la apelación de sentencia se mantiene una sentencia favorable a Mas Canosa, entonces el Estado deberá asumir el monto de la demanda.
“El abogado de Uretel es el encargado. Nosotros estamos dando apoyo y asesoría en lo que se pueda, porque es eso lo que se establece en el contrato, ya que se supone que si yo te vendo algo, te lo vendo limpio y sin problemas”, añadió.
Por su parte, el gerente general de Enitel, Carlos Ramos, descartó cualquier trámite de mediación con Mas Canosa, dado que la nueva administración de la empresa no ha hecho ningún tipo de negociación con éste.
“Acuerdos de mediación los tenía que haber negociado con los administradores anteriores, ya que esto tiene casi cinco años de estarse viendo”, afirmó Ramos.
La demanda de Más Canosa se debe al incumplimiento de un contrato firmado en 1998 para el servicio de tráfico de llamadas entre Estados Unidos y Nicaragua, cuando Enitel era administrado por Gabriel Levy.
Sin embargo, el sucesor de Levy en ese puesto, Jorge Solís Farias (actualmente prófugo de la justicia) no cumplió con ese contrato luego que Mas Canosa se negó a pagarle una coima de 40 mil dólares mensuales.