- Primer Ministro gana apoyo del
Parlamento británico a la guerra, pese a masiva rebelión de los diputados de su partido - Siete funcionarios del gobierno
han renunciando en protesta
por la política en la crisis iraquí
EFE,AP
LONDRES.- El primer ministro británico, Tony Blair, consiguió el martes el apoyo a la guerra en Irak de la mayoría del Parlamento, pese a la rebelión de casi 140 diputados de su propio partido.
Ante la inminencia de una guerra encabezada por Estados Unidos, los legisladores de la Cámara de los Comunes votaron 396-217 en favor del rechazo de la moción que declaraba que “la necesidad de la guerra no está demostrada”. Para ello, Blair contó con el sólido respaldo de la oposición conservadora. Los 217 votos opositores incluyeron unos 135 del laborismo.
También votaron una moción gubernamental que pedía apoyo para desarmar a Irak “con todos los medios que sean necesarios” para lograrlo, la cual fue aprobada por 412 votos a favor y 149 en contra.
El Primer Ministro ha obtenido, pues, el apoyo de la mayoría del Parlamento, si bien unos 135 diputados de su propio partido han votado contra sus planes de guerra.
Pese a que Blair hizo ayer uno de los discursos más elocuentes de su carrera política, fueron al menos 18 más los diputados que votaron contra el Gobierno respecto de la votación que se produjo en los Comunes el pasado 26 de febrero.
MÁS RENUNCIAS DE PROTESTA
El ministro de Relaciones Exteriores Robin Cook renunció el lunes al no querer respaldar una guerra sin el apoyo internacional o sin respaldo doméstico.
Junto al rechazo de una parte significativa de los diputados laboristas, otros seis altos funcionarios de la Administración han dimitido de sus cargos debido al apoyo de Blair a la guerra contra Irak.
La votación en los Comunes se produjo después de casi diez horas de debate parlamentario.
NUEVAS MARCHAS POR LA PAZ
Cientos de miles de personas se manifestarán en las calles de Londres, el próximo sábado, en protesta contra la planeada guerra contra Irak y por la postura del primer ministro británico Tony Blair, anunció la coalición “Stop the War” (Paren la Guerra). El ex-ministro laborista Tony Benn, miembro de la organización, acusó a Blair de haber desoído a la opinión pública e ignorar a la ONU. Benn subrayó, además, que el énfasis del presidente Bush “se ha trasladado por completo del asunto de las armas en Irak al cambio de régimen”.