- Demandaba apoyo internacional y doméstico a la intervención
Mike PeacockReuters
LONDRES.- El primer ministro británico, Tony Blair, sufrió el lunes su golpe político más fuerte en relación a la crisis de Irak por la renuncia de un ministro de su gabinete en protesta a su posición en favor de la guerra.
“Lamentablemente hoy he renunciado al gabinete”, dijo en un comunicado el líder del gobierno británico en el Parlamento y ex secretario del Exterior, Robin Cook.
“No puedo aceptar una responsabilidad colectiva por la decisión de comprometer a Gran Bretaña a una acción militar en Irak sin el acuerdo internacional ni el apoyo doméstico”, dijo Cook.
La política de apoyo a Estados Unidos de Blair ha dejado al líder del centrista Partido Laborista enfrentado con gran parte de sus partidarios en su peor crisis desde que asumió el poder en 1997.
Cook, quien previamente ha dicho que no apoyaría una guerra que no contara con la autorización de las Naciones Unidas, renunció antes de una reunión de emergencia del gabinete.
Otra ministra que amenazó con renunciar, la Secretaria de Desarrollo Internacional, Clare Short, dijo a periodistas que más tarde durante el día presentaría un comunicado mientras seguía analizando su posición al respecto. Más allá de ellos dos, se cree que Blair cuenta con el apoyo del resto del gabinete.
Afectada por los problemas políticos de Blair, la libra esterlina británica había caído en la tarde a su cotización más baja en tres meses contra el dólar estadounidense, por debajo de 1.57 dólares.