Un tanque iraquí es llevado en tren a Bagdad. El régimen afina febrilmente los detalles de defensa de la ciudad. (LA PRENSA/AP)

Esperando la lluvia de fuego

Tardíamente, Saddam Hussein admite que “tuvo” armas de destrucción masiva para “defenderse” de Irán e Israel, pero que ahora ya no tiene más Civiles almacenan desesperadamente comida, comercios cierran y familias enteras huyen de la capital EFE BAGDAD.- El presidente iraquí, Saddam Hussein, afirmó ayer que en la actualidad sus arsenales están vacíos de armas […]

  • Tardíamente, Saddam Hussein admite que “tuvo” armas de destrucción masiva para “defenderse” de Irán e Israel, pero que ahora ya no tiene más
  • Civiles almacenan desesperadamente comida, comercios cierran y familias enteras huyen de la capital

EFE

BAGDAD.- El presidente iraquí, Saddam Hussein, afirmó ayer que en la actualidad sus arsenales están vacíos de armas de destrucción masiva, aunque admitió que en el pasado almacenó ese tipo de armamento.

En declaraciones divulgadas por el canal de televisión “A Shabab”, propiedad de Udai Hussein, su hijo primogénito, el presidente iraquí puntualizó que las citadas armas “eran útiles para la defensa frente a Irán”, país con el que se enfrentó en un larga guerra (1980-1988).

“Irak no es un país aficionado a almacenar armas, sino que las teníamos en el pasado para protegernos durante los ocho años de guerra con Irán”, dijo Saddam tras recibir a un enviado especial de la Presidencia tunecina.

El presidente iraquí también subrayó que “Israel nos ha amenazado y ha reconocido haber bombardeado el reactor nuclear para usos civiles” Tamuz, en 1981.

Una de las seis condiciones que el Reino Unido incluía en su propuesta de ultimátum a Irak era que Saddam Hussein apareciera en televisión y admitiera en público que posee armas de destrucción masiva, pero el gesto ha llegado demasiado tarde.

“LO QUE DIOS QUIERA”

Los iraquíes comenzaron a mirar al cielo después que Estados Unidos pidiera ayer a los inspectores de armas de la ONU que abandonen inmediatamente Irak, la señal más clara de que se avecina un ataque masivo, escribió Alberto Masegosa desde Bagdad para EFE.

Algunos preguntaban “¿cuándo será?”, otros decían “que sea lo que Dios quiera” y varios apuntaron que “voy a luchar” pero ninguno se mostró agresivo con los extranjeros, incluidos norteamericanos, británicos y españoles, cuyos líderes se han convertido en las bestias negras del régimen del presidente Hussein.

La inquietud ha provocado una carrera contra reloj por aprovisionarse de botellas de agua, leche, aceite, té, café, arroz, frijoles, papas, azúcar, galletas, cereales, queso, jabón, combustible y generadores eléctricos.

Las existencias se han agotado en muchos supermercados y continúan largas colas de decenas de vehículos ante los surtidores de las gasolineras.

Ahmed, uno de los que esperaban repostar su automóvil, aseguró que “llevo tres horas aquí pero no me voy sin la gasolina. Además del deposito del coche, tengo que llenar cuatro latas de veinte litros”.

En el barrio de Mansour, uno de los más exclusivos de Bagdad, los comerciantes han retirado las alfombras, las joyas, los electrodomésticos y muebles que tenían expuestos en sus tiendas y los han guardado en los sótanos de sus casas.

También han protegido con cinta plástica los escaparates para evitar que la vibración de las bombas haga trizas los cristales, una medida que se ha adoptado en algunas viviendas y en la práctica en la totalidad de hoteles.

«Volveremos a abrir, si es que hay un mañana», comento Amal, una vendedora de artesanías, cuando cerraba su establecimiento.

ÉXODO

Muchas familias han abandonado Bagdad para refugiarse en los alrededores de la capital y prosigue el éxodo de periodistas hacia la vecina Jordania, sobre todo anglosajones. Por otra parte, grupos de pacifistas continuaban llegando a Bagdad.

Los preparativos defensivos han surcado la ciudad de zanjas y trincheras protegidas por sacos de arena y los militantes del partido gobernante Baath patrullaban por los alrededores de los Ministerios y edificios oficiales, aunque en el centro urbano seguía sin verse soldados.

Hussein, que amenazó con extender la guerra a «todos los rincones del globo donde haya un trozo de cielo, tierra o mar», recibió ayer al ministro tunecino de Asuntos Exteriores, Habib Ben Yahia.

El ministro Yahia le transmitió a Hussein un mensaje verbal del presidente de Túnez, Zin Al Abidin Ben Ali, que versó sobre «las relaciones bilaterales».

Observadores locales piensan, sin embargo, que la única propuesta verosímil que le pudo hacer es que abandone el país.

OBISPO CRISTIANO PIDE PIEDAD

El Obispo Auxiliar de Bagdad del Patriarcado de Babilonia de los Caldeos, Shlemon Warduni, hizo ayer un llamamiento desde Radio Vaticano en favor de la paz y pidió misericordia y piedad para los niños y jóvenes iraquíes. “Tened misericordia de los niños iraquíes, tened piedad de los jóvenes del país, de los viejos y de las mujeres, que están verdaderamente desesperados”, dijo el Obispo Auxiliar Warduni en el programa “105 Directo” de Radio Vaticano, en el que intervino telefónicamente.  

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