SOS

Arcadio Xavier Arana Poveda De que sirve acaparar riquezas si así como nace uno así se va, sin nada. La vida es una vana ilusión, es como la neblina que se ve y de pronto no. Lo único que queda son recuerdos y las buenas obras que uno hizo, que es lo indispensable para alimentar […]

Arcadio Xavier Arana Poveda

De que sirve acaparar riquezas si así como nace uno así se va, sin nada. La vida es una vana ilusión, es como la neblina que se ve y de pronto no. Lo único que queda son recuerdos y las buenas obras que uno hizo, que es lo indispensable para alimentar la fe.

Mi hijo, Xavier Alejandro me dijo: “Papito, hay que dar diez córdobas para ayudar a las Aldeas SOS en León”, ciudad que desde mucho tiempo ha requerido de una institución de esta naturaleza. Claro que sí, le dije. Muy bien están esos bonos que tienen un valor significativo, pero agradable sería que todos los nicaragüenses ayuden con lo que puedan. Hay que practicar la hermandad y la solidaridad, que es la identificación personal con una causa o con alguien, hay que recordar que el hombre mira lo que está delante de sus ojos pero Jesucristo mira el corazón y da gracia a los humildes.

Aldeas SOS infantil es una institución que se encuentra en 132 países, atiende a más de 200,000 niños alrededor del mundo, huérfanos y abandonados, brindándoles una madre, hermanos de diferentes edades y sexo y una casa que se convierte en su nuevo hogar. Esta obra es posible gracias al apoyo de miles de amigos que contribuyen de manera personal con esta causa humanitaria.

Dijo hace 2000 años el ser humano más transparente y humilde que ha existido sobre la tierra: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. En todo lo que sea obras para el más necesitado debemos colaborar los nicaragüenses, y SOS es una de ellas.  

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