- No hay excusas que valgan. Ni la edad ni malestares que puedas sentir en los primeros días de hacer ejercicios. Los beneficios de empezar a moverte van mucho más allá de verte bien
1. El ejercicio con peso moderado es sumamente beneficioso para la mujer porque aumenta la fortaleza y la masa muscular.
Aunque la mujer normalmente tiene niveles de la hormona testosterona circulando, son en muy pequeñas cantidades y necesitaría niveles mayores para desarrollar un cuerpo musculoso, o en su defecto, años de entrenamiento arduo.
2.- El ejercicio aeróbico regular (caminata-natación, patinaje, ciclismo), aumenta los niveles de colesterol (bueno) HDL, disminuye los niveles de triglicéridos y los niveles de colesterol LDL (malo). De esta manera, ayuda en la prevención de la enfermedad del corazón (especialmente importante en mujeres post-menopáusicas).
3.- El ejercicio mejora la habilidad de la hormona insulina para entrar a las células, disminuyendo el riesgo de diabetes.
4.- Se estima que un 85 por ciento de las mujeres en la etapa peri-menopáusica o menopáusica presenta “calores” por los cambios hormonales típicos de este período. El ejercicio aeróbico regular, reduce la frecuencia y severidad de los calores.
4.- La actividad física regular ayuda a combatir la ansiedad y depresión moderada, el estrés y los cambios de humor, aumenta la energía y mejora la estima personal.
5.- La mujer que tiene una rutina de ejercicios regular, puede conciliar el sueño más fácilmente.
6.- Algunas mujeres pueden perder hasta el 20 por ciento de la densidad del hueso en los 6 a 8 años que siguen a la menopausia. El ejercicio con pesas (peso moderado 5 a 10 libras), ayuda a mantener la densidad del hueso.
8.- El ejercicio no tiene que ser “intenso” para obtener buenos resultados. El ejercicio moderado como la caminata o la natación, producen los mismos resultados que correr, sin el riesgo de lesiones en las articulaciones.
9.- La mayoría de las personas necesitan un período de 4 a 6 semanas, para adaptarse a la nueva rutina de ejercicios. Al inicio de su rutina las demandas de oxígeno de las células, son más que las que el cuerpo sedentario quiere dar. Pero en pocos días sentirá una mejoría significativa en su respuesta. El éxito es iniciar con una meta que se pueda cumplir, aunque sea de 5 a 10 minutos de día de por medio, pero mantener la “constancia”.
10.- Y si las razones que anoté todavía no le son suficientes para empezar a “moverse”; al aumentar la masa muscular, aumentará el consumo de energía. Esto quiere decir que las calorías que consuma serán mejor utilizadas por el organismo y no serán depositadas en el tejido graso.
*Especialista en salud femenina.