Sin partido

Jaime Arellano Arana Al leer el artículo de Cristiana Chamorro sobre la soledad política del presidente Bolaños no pude contener las ganas de felicitar a su autora. Y aunque en términos generales estoy de acuerdo con ella, tengo ciertas diferencias, sobre todo en el sentido de definición del Presidente. Precisamente por priorizar el ser presidente […]

Jaime Arellano Arana

Al leer el artículo de Cristiana Chamorro sobre la soledad política del presidente Bolaños no pude contener las ganas de felicitar a su autora. Y aunque en términos generales estoy de acuerdo con ella, tengo ciertas diferencias, sobre todo en el sentido de definición del Presidente.

Precisamente por priorizar el ser presidente de todos los nicaragüenses antes que el presidente de un partido político, como se ha acostumbrado en Nicaragua a lo largo de su historia, con excepción de doña Violeta y ahora don Enrique, es que éste se quedó sin un partido político, pero con un gran respaldo del pueblo de Nicaragua.

Por eso que todos los nicaragüenses que sueñan con que la Presidencia no sea usada como trampolín político para un partido, deben respaldar al Presidente y tener más paciencia y comprensión. Estoy totalmente de acuerdo con que los ministros deben ser más beligerantes que lo que han sido hasta la fecha, y ayudarle al Presidente a defender o aclarar las políticas de este Gobierno y las metas propuestas, de tal manera que el pueblo las entienda y después las respalde.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí