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¿Personal a tu cargo?

La base de una buena relación laboral es la comunicación que se debe mantener entre los trabajadores. La motivación y beneficios laborales son básicos para un ambiente de armonía en el centro de trabajo La palabra relaciones laborales es como una cadena en la que se juntan, la comodidad, la motivación, el estar contenta, el […]

  • La base de una buena relación laboral es la comunicación que se debe mantener entre los
    trabajadores. La motivación y
    beneficios laborales son básicos para un ambiente de armonía en el centro de trabajo

La palabra relaciones laborales es como una cadena en la que se juntan, la comodidad, la motivación, el estar contenta, el sentirse bien con lo que se hace, el mantener una conducta amable y de respeto con sus compañeros, jefes, y sobre todo estar 100 por ciento abierta a dar lo mejor en el trabajo.

La remuneración y posibilidades de ascender son básicas para que el trabajador se sienta a gusto en su trabajo, según expertos en relaciones laborales.

“La persona encargada de los recursos humanos o el jefe de personal, es quien coordina que todas las relaciones de la empresa se manejen de manera excelente, para que no haya conflictos de trabajo ni roces, cuando se detecta alguna falla tiene que tratar de darle solución al problema de manera inmediata”, dice la licenciada Indiana López, directora de programas de School of Business Management (Escuela de Manejo de Negocios).

Las relaciones laborales van a estar en dependencia de las políticas de comunicación con las que cuente su empresa. Indiana explica que ahora la mentalidad de las empresas ha cambiado de ser a puertas cerradas a puertas abiertas. “Los empleados participan de las reuniones y exteriorizan los problemas que se dan en su trabajo y que muchas veces son pasados por alto por los jefes, por las múltiples funciones que ellos puedan tener”, apunta.

CUESTIÓN DE ACTITUD

En todo entorno laboral se puede encontrar personas con actitudes negativas y positivas, pero esto tiene que ver con la autoestima de la persona.

“La autoestima es vital, es la base fundamental y la madurez emocional para que vos podás estar contenta contigo misma y a la vez transmitir esos valores de tu autoestima”, sostiene la licenciada Silvia Zelaya Sánchez, directora de Recursos humanos de la Cancillería de la República.

La satisfacción positiva y la actitud mental que se pueda tener en el entorno laboral, inciden en las relaciones laborales del entorno institucional.

Hay sicólogos y conceptualizaciones que dicen que el cliente es el primero. “Yo nunca he sido partidaria de eso, el primer cliente es el trabajador, si el trabajador no está bien, no te va a funcionar nunca, porque carece de calidad humana, de autoestima, de atención en el entorno donde se desenvuelve”, apunta Zelaya.

LA MOTIVACIÓN, LO MÁS IMPORTANTE

En el Hotel Intercontinental de Metrocentro la palabra motivación es sinónimo de buenas relaciones laborales porque lo fundamental para este grupo es el bienestar de todos sus trabajadores.

Esto ha sido de tan buen resultado que desde que el hotel abrió las puertas de este negocio el clima laboral no ha bajado del 92 por ciento, lo cual indica que las políticas que usan con sus trabajadores tienen muy buenos resultados, pero esto es un trabajo que se hace en equipo.

“En mi cargo tengo que estar clara que los trabajadores estén contentos, satisfechos, porque eso es lo que va permitir que los clientes se vayan contentos con el calor humano y de toda la atención que reciben de los trabajadores”, explica la licenciada Nubia Morales, gerente de Recursos humanos del Hotel Intercontinental de Metrocentro.

Lo primero que hay que hacer para establecer estas relaciones es el respeto, dar soluciones inmediatas a sus problemas y necesidades, ser amables, ya que los trabajadores son clientes, pero internos. El llamar por su nombre a un “colaborador” hace que se sientan más identificados.

Otra de las cosas que hay que hacer es mantener una buena comunicación con todos los trabajadores desde los jefes, hasta las personas que abren la puerta.

“Las instancias de comunicación que se mantienen dentro de esta empresa son las reuniones en todos los niveles, tanto de la alta jerarquía, como con los mandos intermedios”, comparte Morales.

Además de estas reuniones tienen la oportunidad de desayunar con la gerencia, donde pueden hablar de sus inquietudes, sugerencias o problemas, hay una programación permanente de reuniones, apuntó.

CONSEJOS

– Buena educación.- El concepto de ser educado o de educación no abarca únicamente lo que se conoce como dar los buenos días y las buenas noches, se trata de aplicar este concepto a muchos detalles tanto dentro como fuera de la oficina.

– Evitar enfados.- En ocasiones el trabajo nos desbordará, el día estará repleto de llamadas telefónicas, clientes esperando o asuntos que resolver, pero de ello nadie tiene la culpa y estar enfadados sólo conseguirá crear una mala atmósfera y tensión en el ambiente.

– Relacionarse con todos los compañeros.- En ocasiones la tarea será difícil dependiendo de nuestro cargo, de las horas que pasemos en esa oficina y de la cantidad de empleados que haya en ella. Lógicamente nunca puede ser igual una empresa con tres personas que una de 52, pero siempre podemos interesarnos por los demás e intentar conocer poco a poco al mayor número de personas. Ser abiertas, aunque suene redundante, nos abre posibilidades.

– Trabajo en equipo.- Prácticamente todos los trabajos se realizan en equipo hoy en día. Las actividades realizadas entre más de una persona siempre se enriquecen mejor, tienen menos fallos, porque lo que uno no ve lo puede ver otro, y se puede adelantar trabajo, ya que en ocasiones por falta de organización se va más lento o incluso hay que repetir cosas que ya se habían hecho por no haberlo consultado con los demás miembros de la oficina.

– Hacer críticas positivas. Las críticas sólo son buenas en este sentido. Todas las críticas que se hagan fuera de este tono supondrán por lo general querer perjudicar a otra persona. Toda crítica, aunque sea constructiva, debe llevar una solución. Si hacemos una crítica es porque no estamos de acuerdo con eso y queremos que se cambie por lo que hemos de decir cómo creemos que debería cambiarse.

– Saber recibir críticas.- Siempre que se trate de hacer críticas constructivas hemos de estar abiertos a la recepción, ya que de ese modo se enriquece nuestro trabajo y nos ayuda a adaptarnos mejor al perfil del lugar para el que estamos trabajando. Por ello hemos de ser unas personas receptivas y abiertas a nuevas posibilidades.  

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