Ante la inminencia de una guerra contra Irak, la inseguridad financiera se ha apoderado de los mercados financieros latinoamericanos.

Guerra en Irak agravaría problemas de América Latina

Expertos pronostican fuerte descenso de inversiones y del turismo en Latinoamérica y un alza del petróleo y sus derivados EFE MIAMI.- Una eventual guerra contra Irak profundizaría aún más los graves problemas económicos, políticos y sociales que afectan a América Latina, a juicio de políticos y expertos de la región. Las principales repercusiones se deberán […]

  • Expertos pronostican fuerte descenso de inversiones y del turismo en Latinoamérica y un alza del petróleo y sus derivados

EFE

MIAMI.- Una eventual guerra contra Irak profundizaría aún más los graves problemas económicos, políticos y sociales que afectan a América Latina, a juicio de políticos y expertos de la región.

Las principales repercusiones se deberán no sólo al alza del precio del petróleo, y el descenso de las inversiones y el turismo, sino también a que la región quedaría más alejada todavía de las prioridades geopolíticas de Estados Unidos.

“Ciertamente, lo que suceda allá afuera nos va a afectar en cualquier sentido”, dijo esta misma semana el presidente mexicano Vicente Fox, mientras pedía la “unidad” de sus compatriotas ante las amenazas del “exterior”, que muchos identifican con EE.UU.

México, al igual que Chile, son los dos países latinoamericanos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que se supone que las diferentes tendencias a favor o en contra de una guerra en Irak han presionado en busca de su voto, a pesar de que ambas naciones lo hayan negado repetidamente.

Al respecto, el investigador titular del Centro Norte-Sur de la Universidad de Miami (UM), Max Castro, dijo a EFE que Chile y México podrían tener un costo político adicional si Estados Unidos decide tomar alguna represalia.

“Por ejemplo, si se tratara de Chile, podría demorarse en su implementación el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. Si la situación se presenta con México, los acuerdos migratorios podrían resentirse”, señaló Castro.

A pesar de ello, la mayoría de los mexicanos respalda la postura conciliadora de su gobierno, a sabiendas de que un posible enfriamiento en las relaciones con EE.UU., a donde se dirigen el 90 por ciento de sus exportaciones, supondría pérdidas multimillonarias al país.

Sin embargo, el ministro chileno de Economía, Jorge Rodríguez, descartó que una guerra desabastezca al país de diversos productos, ya que la economía funciona de forma “completamente” normal.

Agregó que si incluso las exportaciones se vieran afectadas por un año, Chile tiene reservas internacionales para resistir y que si bien los precios del dólar y el petróleo sufren en los primeros días “un aumento fuerte, la situación se normalizará”.

Por su parte, el presidente cubano, Fidel Castro, expresó el jueves pasado ante la Asamblea Nacional de su país que con una guerra en Irak sólo “ganarían los productores de armas”.

Advirtió que la economía mundial, “sometida a profunda crisis, de la cual no ha podido recuperarse, sufrirá inevitables consecuencias y no habrá después seguridad ni tranquilidad para ningún país del planeta”.

Mientras tanto, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uruguayo Enrique Iglesias, afirmó en Honduras que “lo mejor sería que no hubiera conflicto”.

Iglesias expresó que la guerra ya ha tenido implicaciones “en materia de inversiones, de flujo de recursos”, así como en los viajes internacionales, lo cual afecta el turismo, de manera que, en términos generales, ya estamos sintiendo algunas implicaciones”.

El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, alertó que un conflicto en el Golfo Pérsico podría disparar el barril de petróleo a 50 dólares.

En una comparecencia ante el Senado, Amorim indicó que “por más corta que sea una guerra en Irak, será enorme el impacto para todos los países que dependen de los capitales extranjeros”.

Por su parte, el profesor de Ciencias Económicas de la Universidad Internacional de Florida, Manuel Carvajal, explicó a EFE que un enfrentamiento con Irak impactaría a la ayuda exterior estadounidense, lo que reduciría los recursos financieros para la región.

“Latinoamérica se ha quedado totalmente rezagada en el ámbito de prioridades de la presente administración (de George W.) Bush y eso es sumamente serio, porque nos estamos ocupando de cosas lejanas, mientras que en nuestro propio patio se están creando todo tipo de situaciones problemáticas”, dijo el economista.

Carvajal precisó que entre los asuntos serios que se están descuidando está el caso de Venezuela, “un país prácticamente dividido a la mitad y en el que no hay, en lo absoluto, campo para un compromiso”.

Agregó que en Colombia, la guerrilla controla una parte sustancial del país, Argentina está en bancarrota, Brasil padece problemas estructurales “sumamente serios y en Perú se está barajando la posibilidad de que resurja, con fuerza, una guerrilla tipo Sendero Luminoso, es decir, agresiva”.

Por todo ello, una nueva guerra en el Golfo Pérsico aumentará la sensación de desamparo en las Américas y agravará la situación de crisis política y económica.  

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