- Sombrío panorama para los nicaragüenses pobres
José Adán Silva [email protected]
La contaminación del virus del Sida no se detendrá de aquí al año 2015, no se podrá bajar la desnutrición crónica de un 20 por ciento de la niñez nicaragüense y es poco probable que mejore la situación académica de miles de niños que, con suerte, logran ingresar al sistema educativo nicaragüense.
Así de sombrío y poco alentador se mostró el panorama de Nicaragua ayer, luego que la asesora económica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, María Rosa Renzi, mostrara un adelanto del “Primer Informe de Seguimiento de las Metas de Desarrollo de la Cumbre del Milenio”.
En esta Cumbre, que se realizó en septiembre de 2000, un total de 189 naciones del mundo (incluyendo Nicaragua) acordaron metas de desarrollo en ocho aspectos sociales, políticos, culturales, ambientales, de género y humanitarios, para culminarlos en el 2015.
Y aunque la fecha señalada aún está lejos, en el caso de Nicaragua desde ya se va percibiendo que difícilmente se lograrán concretar las metas planteadas, sobre todo la reducción de la pobreza extrema.
Las metas de desarrollo que los países que asistieron a esa Cumbre se comprometieron a cumplir, son la reducción del cincuenta por ciento de la población que vive en extrema pobreza, reducir a la mitad la proporción de personas que padecen de hambre y desnutrición; universalizar la educación primaria, promover la equidad de género, reducir la mortalidad infantil en dos tercios, reducir también en dos tercios la tasa de mortalidad materna y proveer cobertura universal de servicios de salud reproductiva; detener la propagación del VIH-Sida y la incidencia de la malaria y otras enfermedades, y por último, revertir la pérdida de recursos ambientales.
BUEN ESFUERZO, PERO POCOS RESULTADOS
Al evaluar el objetivo número uno de la meta, que es la reducir a la mitad la proporción de personas en extrema pobreza, el PNUD reconoció una leve mejoría en la distribución del ingreso, un “insuficiente” incremento de la producción en un 30 por ciento y una quinta parte de la niñez en estado de desnutrición crónica. La proyección para cumplir estos aspectos fue calificada como “probable a posible” en el caso de reducir la pobreza extrema, y “poco probable” la reducción a dos tercios de la malnutrición infantil.
Respecto al objetivo número dos, que es asegurar que todos los niños y niñas completen la educación primaria en el 2015, se identificó que un 23 por ciento de niños y adolescentes de entre 7 y 12 años no asisten a la escuela. En ese sentido la proyección para este objetivo es “poco probable” de cumplir.
En el objetivo de reducir en dos tercios la mortalidad infantil, el informe preliminar considera esta proyección como “posible a poco probable”.
En el objetivo cinco, de reducir a tres cuartos la mortalidad materna, se señaló que es “poco probable” reducir la meta de mortalidad materna y también que es “muy poco probable” el acceso universal a servicios de salud reproductiva.
NO HAY AGUA PA’ TANTA GENTE
La meta de tratar de asegurar el acceso universal a servicios de agua en el 2015, es una de las que más preocupación causa. Se descubrió, según el informe preliminar, que las tendencias en estas metas son “preocupantes”.
Esto se da como consecuencia de la reducción de áreas boscosas y cambios de uso de la tierra, lo que genera la alteración de la calidad y del acceso al agua potable, así como una vulnerabilidad ante desastres naturales.
La proyección sobre el cumplimiento de esta meta es clara: “poco probable asegurar acceso universal de servicios de agua potable”.
Lo positivo es de este aspecto, fue que sí es posible alcanzar la cobertura de acceso a saneamiento de fuentes de agua.