- Establece comisiones de selección de empleo en las empresas y una cuota de 40 por ciento de puestos para las mujeres
William Briones Loáisiga [email protected]
La iniciativa de ley denominada Ley de Igualdad de Oportunidades, prevista a discutirse en el plenario de la Asamblea Nacional, desde 1999, ha levantado muchas suspicacias y hasta rechazo por motivaciones religiosas, políticas y económicas.
De acuerdo con los redactores de la iniciativa, ésta pretende la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, para “avanzar en el cierre de las brechas de desigualdad que, por razones de género, persisten en lo económico, político, social y cultural en detrimento de las mujeres”, indican en la exposición de motivos.
Esta iniciativa ha sido puesta en la agenda del Parlamento en varias ocasiones, desde 1999. Aparentemente para evitar su debate, uno por uno los miembros de la mesa directiva abandonaron sus puestos, rompiendo el quórum, por lo que no pudo ser discutida en esa ocasión. Desde entonces ha sido muy debatida, y, de nuevo, pospuesta su discusión el pasado miércoles, a pesar del compromiso que de previo adquirió la actual Junta Directiva.
En la argumentación se indica que entre 1996 y 1999, el 38.8 por ciento de los hogares nicaragüenses vivían en situación de extrema pobreza. “La combinación del tiempo invertido por mujeres y hombres a las actividades productivas y reproductivas, permite constatar la doble jornada de las mujeres. Del total de tiempo dedicado a ambas actividades, el 68 por ciento era invertido por mujeres y el 32 por ciento por hombres”, indican.
La iniciativa pretende resolver estas situaciones y otras, en salud, educación, acceso al crédito y posesión de la tierra, por citar algunas, por la vía de aprobar esta Ley.
POLÍTICAS DE SALUD
En el campo de la salud, la iniciativa propone el establecimiento de programas, proyectos y planes que posibiliten el acceso de las mujeres durante toda su vida a los servicios de atención en salud integral. “Desarrollar planes nacionales de reducción de la mortalidad materna, mediante aumento de servicios que en el mediano plazo logren mayor cobertura del control prenatal y en la atención al parto. Atender y prevenir los embarazos en las adolescentes, atención al embarazo de alto riesgo, controles prenatales y post parto”, propone el artículo 22 en su inciso primero.
“Desarrollar investigaciones y diagnósticos epidemiológicos de la salud de hombres y mujeres con enfoque de género, así como estudios sobre la regulación de fertilidad y sexualidad en las mujeres o la falta de poder de las mujeres para decidir sobre ello”, agrega el inciso 4 del mismo artículo.
Proponen también “desarrollar programas de prevención y atención que garanticen el tratamiento del cáncer de mamas y útero en las mujeres, y el tratamiento de la infertilidad”.
Un inciso polémico es el número nueve del mismo artículo sobre el aborto inseguro: “Asegurar atención humanizada y oportuna a las mujeres que se practican aborto en condiciones inseguras y sus consecuencias para la salud”, propone, aspecto que ha provocado la alarma de los que condenan el aborto.
Además, contiene un plan de lucha contra la violencia, que contempla programas de prevención “que cambien los patrones culturales basados en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, y de las personas adultas, con niños, niñas y adolescentes por relaciones de respeto, ternura, solidaridad e igualdad de derechos y responsabilidades, a través de la educación formal e informal”.
“Desarrollar capacitaciones sobre resolución alternativa de conflictos y formas alternativas de convivencia familiar en la pareja y en la comunidad”, agrega.
LA CUOTA DEL 40 POR CIENTO
La iniciativa plantea que los poderes Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Electoral deben garantizar que desde las direcciones generales, hasta las estructuras máximas de representación, exista un mínimo del cuarenta por ciento de mujeres, “que se irá ampliando hasta alcanzar paridad entre hombres y mujeres. El Poder Electoral tomará medidas necesarias para establecer una distribución equitativa de hombres y mujeres en los cargos de elección popular, con el objetivo de que las mujeres alcancen paridad en el ejercicio del derecho a ser electas”, indica.
Esta misma participación, ordena que se asuma en las organizaciones de la sociedad civil. El artículo 35 de esa iniciativa establece que se debe “fomentar la participación equitativa de las mujeres en la toma de decisiones de los grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, cooperativas, gremios profesionales y otros, hasta que se logre la incorporación equitativa en los espacios de las Juntas Directivas. La Empresa Privada promoverá el liderazgo de la mujer en cargos directivos empresariales”, indica.
POLÍTICAS DE EMPLEO
En cuanto a políticas de empleo, la iniciativa propone que “deben contribuir a eliminar las prácticas discriminatorias en el mercado de trabajo y potenciar la capacidad de las mujeres en el aporte a la economía nacional.
“Se debe crear comités de selección de empleo en todas las instituciones y empresas públicas o privadas, los que estarán conformados por igual número de hombres y mujeres”, manda el artículo 17 en su inciso primero.
“Establecer mecanismos preferentes para la contratación de mujeres, en caso de que éstas no tengan una representatividad del 50 por ciento en las diferentes escalas de cargos, niveles de remuneración o carrera, en la institución o empresa de que se trate. Los comités de selección serán responsables de llenar las vacantes con hombres y mujeres que reúnan los requisitos formales requeridos”, aclara.
Propone que las agencias publicitarias y los medios de comunicación social eviten la proyección de imágenes, información, noticias y lenguaje injurioso, denigrante y discriminatorio para las mujeres.
La iniciativa establece que se cree el Consejo Nacional de Igualdad de Oportunidades, que será coordinado por el Instituto Nicaragüense de la Mujer (Inim), integrado por los ministros de Estado, incluido el ministro de Hacienda, e integrado por al menos tres representantes del Movimiento de Mujeres.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
De acuerdo con la iniciativa, en su exposición de motivos, en 1998, el Minsa reportó una cobertura del parto institucional del 34.7 por ciento, en tanto el porcentaje de fallecidas por causas obstétricas fue del 24 por ciento. La mitad de las muertes maternas registradas ocurrieron en el domicilio de las mujeres, sin contar con la atención de personal médico o paramédico calificado.
En cuanto a la violencia intrafamiliar, los indicadores reflejan que el 29 por ciento de las mujeres en Nicaragua, ha sufrido violencia doméstica. ”Estudios realizados muestran que las mujeres maltratadas tienen dos veces más problemas de salud mental que las no maltratadas; los hijos de éstas, presentan cinco veces más secuelas de tipo emocional, de comportamiento y aprendizaje. Los niños que son testigos de violencia, tienen tres veces más probabilidades de ser agresivos al convertirse en adultos”, refiere.
Del total de tiempo dedicado a ambos tipos de actividades, el 68 por ciento era invertido por mujeres y el 32 por ciento por hombres.
En Nicaragua, la brecha de género en el acceso a la enseñanza ha disminuido en las últimas décadas, pero continúa siendo importante en la educación técnica y en las profesiones consideradas ocupaciones masculinas. En 1998, sólo el 4.2 por ciento de la población mayor de diez años cuenta con calificaciones de nivel técnico básico, medio o superior. Persisten brechas significativas entre las áreas urbanas y rurales del país.
LA FLOR DE LA MIMOSA
La conmemoración del Día Internacional de la Mujer se debe al incendio que el 8 de marzo de 1929 se produjo en una fábrica textil de Estados Unidos, y que causó la muerte por asfixia a centenares de mujeres jóvenes. Este hecho conmocionó al mundo entero, ya que las trabajadoras quedaron atrapadas en el interior de la fábrica, porque la salida estaba cubierta por una verja para impedir que ninguno de los trabajadores saliera durante las horas laborables. El Día Internacional de la Mujer se estableció en todo el mundo a partir de 1946. La flor de la mimosa es el símbolo de la autonomía y la libertad de la mujer.