Edgard Rodríguez C. [email protected]
Cuando la temporada despegó, resultaba fácil señalar al San Fernando como uno de los equipos favoritos.
Aparte de conservar a artilleros del calibre de Norman Cardoze, Yáder Hodgson, Edgard López, Justo Rivas y Jaime Soza, agregaron a Arnoldo Calderón y recuperaron a Humberto Macías.
Pero quizás el paso más importante que dieron, fue arrebatar a Emiliano Sánchez al Chinandega y “sustraer” a Julio Ráudez del Granada. Y los unieron a Asdrudes Flores y Franklin Sánchez.
Eso dio como resultado el equipo mejor armado del país. O el segundo detrás del Bóer. Pero los dos estaban por ahí, próximos. Y cuando la liga inició, comenzaron a tambor batiente.
Dominaron el circuito en su primera fase, pero extrañamente, en la segunda vuelta, parecían un club desorientado, y, por ratos, resultó difícil distinguir quién era mejor entre ellos y el Rivas.
Así que al inicio de las semifinales, la gran pregunta fue: ¿Qué San Fernando veremos ahora, el dominante de la primera fase o el que por momentos dio lástima en la segunda mitad?
Pedro Torres, ese tremendo comentarista de Radio Nicaragua, había adelantado que no es fácil conseguir que un equipo regrese a su anterior nivel de un día para otro, y así lo hemos visto.
Hemos observado a un conjunto capaz de destrozar a sus rivales en una noche, y a la siguiente, tornarse en una incongruencia. Es más, han ganado menos de los juegos que han perdido.
Y agreguen a eso las pérdidas de Emiliano y Franklin Sánchez, más la salida de Julio Ráudez. En términos objetivos, el equipo ha quedado en manos de Asdrudes como único abridor.
Adalid López, que ha vuelto a ofrecer su mejor esfuerzo, intentará algunas variantes con lo que dispone. Una de ellas es enviar a iniciar juegos a Omar Reñazco, el joven tirador de poder.
Eso implica quedarse sin cerrador, más aún cuando han separado a Darwin Gutiérrez, que era quien dominaba mejor ese rol.
En dos palabras, el equipo que se mostraba fuerte, pero que ha exhibido un carácter oscilante todo el año, tiene ahora su más grande reto ante sí con su clasificación.