Benjamín Blanco [email protected]
Según Luis Palacios, director de Recursos Hídricos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), en todas las ciudades del país existe un deficiente sistema de distribución del agua, debido a que se requiere de sumas millonarias para llevar a cada vivienda este vital líquido.
“Lo que ha faltado aquí para que todo mundo tenga agua potable en su casa, es dinero, porque es muy costoso llevar el agua, pues no sólo se trata de llevar el agua potable a cada casa, sino que paralelo a esto la gente necesita de alcantarillado, pues el agua residual debe ir a parar a algún lado, y esto no es nada barato”, consideró Palacios.
A esta realidad se suman factores naturales externos como es el hecho de que en Nicaragua existe una mala distribución territorial del agua, pues a pesar de que en la zona del Pacífico es donde se concentra la mayor cantidad de población, es en la zona del Atlántico donde más llueve.
El 93 por ciento de la precipitación pluvial cae en las vertientes del Atlántico. En esta zona llueve parejo casi todo el año, en cambio en el Pacífico llueve de mayo a noviembre. Y en época seca los ríos y quebradas hasta dejan de correr. Además, el surgimiento de algunas industrias contaminantes ha acabado con la calidad de muchas aguas superficiales, asegura Palacios.
“Todas estas industrias de curtiembre, las lecherías, las fincas cafetaleras, etc., han contaminado muchos ríos, provocando que el agua ya no esté disponible para consumo humano. Y esa ha sido la tragedia de nosotros, usar los ríos y las fuentes de agua, como el lago de Managua, para disposición de los desechos”, lamentó el funcionario del Ineter.
AGUA SUBTERRÁNEA NO ES ETERNA
Las reservas de agua de Nicaragua son el agua subterránea y las aguas superficiales, la cual es mucho más abundante, pero este tipo de agua de los ríos, lagos y lagunas no es de buena calidad para el consumo humano, y además su tratamiento y manejo requiere de sistemas de almacenamiento a través de tanques o embalses, “en fin, de una infraestructura muy costosa”, comentó Palacios.
Según el especialista, actualmente, la región del Pacífico dispone de una buena reserva de agua subterránea, que eventualmente será insuficiente para abastecer todas las necesidades de la población.
“Esto podría ocurrir una vez que se desarrolle la agricultura de manera tecnificada, allí sí vendrían los problemas de abastecimiento porque el riego usa muy intensivamente el agua subterránea y obviamente podría agotarla”, opina Palacios.
NORTE Y CENTRO TENDRÁN PROBLEMAS
Según el funcionario del Ineter, una zona donde ya comienza a utilizarse de forma intensiva el agua subterránea es en el Valle de Sébaco, donde se usa mucho para regar los cultivos de arroz.
“Aunque todavía no representa un peligro de agotamiento del recurso, tiene que usarse con cuidado para que esta agua subterránea no se contamine, porque cuando esto sucede es muy difícil recuperar la calidad del agua”, señaló.
Donde habrá problemas en un futuro inmediato es en las ciudades del centro y norte del país, donde las poblaciones siguen creciendo y las fuentes de agua subterránea son escasas.