Los Centeno

Virginia Vijil Icaza [email protected] Mi papá, el Dr. Miguel Ernesto Vijil Gutiérrez, fue uno de los abogados más honestos que ha tenido el país. De él aprendí lo que los libros no enseñan. Ahora que sale a luz el asunto de los Centeno lo recuerdo diciendo: “Aquí en Nicaragua todos nos conocemos, sabemos quiénes son […]

Virginia Vijil Icaza [email protected]

Mi papá, el Dr. Miguel Ernesto Vijil Gutiérrez, fue uno de los abogados más honestos que ha tenido el país. De él aprendí lo que los libros no enseñan. Ahora que sale a luz el asunto de los Centeno lo recuerdo diciendo: “Aquí en Nicaragua todos nos conocemos, sabemos quiénes son los zamarros y quiénes los honrados”. Llegaba a tal extremo en sus juicios que creía que eso de la honestidad era genético y que buscar un socio para los negocios era más difícil que buscar una mujer para compartir la vida.

De un día para otro aparecieron los Centeno Roque y desde avispados banqueros hasta el Cardenal, le abrieron sus brazos y sus bolsas e hicieron con ellos toda clase de negocios, les concedieron distinciones, les brindaron su incondicional amistad. Los Centeno se paseaban en las fiestas más exclusivas vestidos con trajes de marcas, llenos de guardaespaldas. Compraron casa en Las Colinas y la historia de su vida, publicada en los diarios, era un cuento de hadas. Evidentemente nadie hizo preguntas. Yo sí quisiera saber: ¿quién o quiénes apadrinaron la presentación de los hermanos Centeno Roque en la sociedad financiera del país? ¿Quién con su varita mágica disipó las dudas, que seguramente hubo, con respecto al origen de su riqueza? Creo que la investigación debería comenzar develando el misterio del hada madrina o del padrino de los Centeno. De otra manera seguiremos engañados con chivos expiatorios y los verdaderos magos de la “cascarilla” buscaran a otros para seguir estafando.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí