- Científicos dicen que recientes
estudios establecen una clara disminución en la población de esta especie
Moisés Martinez [email protected]
Esas simpáticas loras nuca amarilla que provocan sonrisas en adultos y niños, se encuentran envueltas en medio de una agria controversia entre empresarios exportadores de esta especie, ornitólogos (especialistas en aves) y grupos ecologistas.
Los primeros en dar su golpe fueron los miembros de la Asociación de Criadores y Exportadores de Fauna Silvestre (Asofauna), quienes reclamaron por la decisión de Nicaragua de pasar la lora nuca amarilla del Apéndice II al I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que prohibiría estrictamente la comercialización de la especie.
Sin embargo, un grupo de ornitólogos y activistas ecológicos aplaudieron la decisión del gobierno nicaragüense y abogaron porque esta medida se mantenga pese a las presiones de los exportadores.
Los ornitólogos alegaron que los últimos estudios científicos establecen una clara disminución en la población de esta especie.
Irónicamente, estos estudios fueron pagados por los mismos exportadores para, en base a éstos, establecer sus cuotas de exportación.
CASO OMISO A RECOMENDACIONES
Sin embargo, de acuerdo a los especialistas, los exportadores han hecho caso omiso de las principales recomendaciones que hacen los dos estudios para la preservación de la especie.
“Mientras los estudios indican que la existencia de loras va en declive, los exportadores lo utilizan sólo para determinar las cuotas de exportación, cuando estos mismos estudios indican que hay que controlar su comercio interno y que la cuota de exportación debería de ser reducida”, dijo Edgard Herrera, especialista en aves.
Agregaron que estos mismos estudios, que datan desde 1995 el primero y 1999 el segundo, fueron realizados por el especialista David Wiedenseld y determinaron que en pro de la preservación de todas las especies de aves del país, se debe reducir el comercio doméstico de aves, especialmente loras, guacamayas y chocoyos.
“Muchas de estas especies están declinando debido a la pérdida de hábitat y es necesario estabilizar su población. El estudio establece que si el comercio doméstico no es reducido, es necesario reducir las cuotas de exportación. Hay que ver que eso se dijo en 1999 y las cuotas de exportación prácticamente se han mantenido igual, porque los exportadores no ven las recomendaciones, ven sólo los números”, añadió Edgard Castañeda, responsable de la reserva ecológica “El Chocoyero”.
POBLACIÓN HA DISMINUIDO
Agregó que estos mismos estudios indican que la población de loras nuca amarilla ha disminuido de casi 180 mil a principios de los años 90, a un estimado de 80 mil aves actualmente.
Por su parte, Jean Michel Maes explicó que los exportadores toman en cuenta el total de la población de loras de acuerdo al total de kilómetros que comprende su hábitat, sin tomar en cuenta que algunas de éstas se encuentran en áreas protegidas.
“Si en cien kilómetros cuadrados yo tengo cien loras, una por cada kilómetro cuadrado, exporto el cinco por ciento. Pero si esos cien kilómetros cuadrados incluyen Bosawás o SIA-PAZ (áreas protegidas) entonces los kilómetros se reducen a 80 y el porcentaje también. Pero los exportadores basan sus cuotas con aves que salen de áreas protegidas y eso no se puede”, sostuvo.
Asimismo, indicaron que la distribución de las ganancias por la exportación y venta de esos animales beneficia en un mayor porcentaje a las empresas exportadoras y los intermediarios, mientras al campesinado encargado de capturar o criar las loras, sólo se queda con un tres por ciento de toda la ganancia, la que se calcula debe rondar los 700 mil dólares anuales.
Agregaron que los exportadores no mantienen un criadero de loras y que la mayoría de las aves que venden son capturadas en las zonas boscosas de Nicaragua.
Finalizaron aduciendo que no se mantiene un control de seguridad en la exportación de lora nuca amarilla, ya que las exportan en cajas de cartón, causando que sólo una de cada cinco aves que hace el viaje sobreviva al mismo.
RETAN A «DUELO» CIENTÍFICO
Ornitólogos y ecologistas están dispuestos a debatir de manera científica, con los exportadores, la situación de la lora nuca amarilla, para demostrar la frágil situación de sobrevivencia de esta ave.