- Policía dará seguimiento a la
atención médica de la niña en el Hospital Fernando Vélez Paiz, de acuerdo a la voluntad de su padre - Solicita ayuda para que no le
corten su pierna, y así poder
ir a la escuela normalmente
Elízabeth Romero [email protected]
Mientras una lágrima asoma por su pequeño rostro, Victoria Marina Solórzano Rocha, de 13 años, recordó los momentos en que la tarde del domingo elevó sus oraciones al Creador porque “no me arrancaran mi pie”, después que una bala disparada por un fusil AK de un miembro de la Policía impactó en su pierna izquierda.
El trágico hecho se produjo tras registrarse una alteración al orden público en el Barrio San Sebastián, hechos que son investigados por la Dirección de Asuntos Internos de la Policía.
Vicky, como a Victoria Marina le gusta que le llamen, desde la cama donde se encuentra atendida en el Hospital Fernando Vélez Paiz confirmó que los policías portaban armas parecidas a “los rifles”, y uno de ellos lo accionó cuando dos hombres “se estaban peleando”, justamente en el momento en que ella iba a comprar a una pulpería cercana.
En ese momento, dijo la niña, la madre de uno de los hombres que se peleaban, entregó a su vástago a la Policía, “entonces la Policía lo enchachó (esposó) y lo venía ahorcando y le iban pegando; la señora dijo “¿ideay, me van a matar a mi hijo?. La señora les estaba tirando piedras, entonces la policía que iba con ellos le dijo: dispará”.
Según la niña, el efectivo que acompañaba a la mujer policía hizo varios disparos, “entonces en lo que yo quiero evitar que no me diera a mí, estaba una niña parada delante de mí, en lo que me paro propiamente, se quita la chavalita, y siento un dolor”.
“Yo no quiero que los echen presos, sólo quiero que me ayuden, que no me arranquen mi pie”, pidió la pequeña Vicky, quien cursa el quinto grado de primaria en el colegio San Sebastián.
“El señor dice que la venganza es de él, él verá que va a hacer con él, sólo espero en el señor; que me ayuden a que salga rápido de esto, aunque no quisiera que me hicieran otra operación … a mí no me gustaría ir coja a la escuela, me gustaría ir como un niño sano a la escuela”, agregó la menor.
“Yo no quiero sacar ningún provecho de la desgracia de mi hija, quiero que asuman la responsabilidad, que piensen en lo que nosotros estamos pasando, que yo no gano nada con que los echen presos, yo estoy sin trabajo”, dijo el padre de la niña, Luis Alfonso Solórzano Calero.
POLICÍA BRINDA ATENCIÓN
Por disposición de la jefatura de la Policía Nacional, la niña será atendida también por el subdirector del Hospital Carlos Roberto Huembes de esa institución, y según la Jefa de Divulgación y Prensa de la Policía, subcomisionada Rosa María Dávila, será respetando los deseos del padre, que prefirió que la niña siguiera atendida en el Hospital Fernando Vélez Paiz.
Dávila dijo, está “claro, el señor sabe que esto no fue nada intencional, lamentablemente, fue un hecho que trascendió a una menor que iba circulando”.
Según Dávila, los médicos le han explicado que la niña sufre “una lesión bastante grave”, que llevará a los médicos incluso a practicarle injertos para que la menor alcance la recuperación de su salud en el más corto tiempo posible.
La funcionaria agradeció el apoyo proporcionado por el Hospital Fernando Vélez Paiz en este caso.
NECESITARÁ OTRAS INTERVENCIONES
El jefe de Ortopedia y Traumatología del Vélez Paiz, doctor Ramón Hernández Buitrago, confirmó que la niña está estable, aunque explicó que a causa del disparo hubo desgarro del músculo y de la piel. El especialista aseguró que la niña necesitará otras dos intervenciones. “El peligro de estos casos siempre es de una infección agregada o que haya habido una lesión mayor”, añadió el galeno.