- Producto es consumido en 50 países
Gustavo Ortega Campos [email protected]
El cacao nicaragüense es uno de los insumos para la fabricación de la marca de chocolates Ritter Sport, compañía alemana que el año pasado logró ventas por el orden de los 250 millones de dólares.
Esta empresa familiar fue fundada en 1912, hoy está a cargo de Marli Hope-Ritter, nieta de los iniciadores del negocio, quien se encuentra en Nicaragua para renovar el contrato de compra de cacao a productores de Waslala, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), organizados en la Cooperativa Cacaonica.
Los chocolates Ritter Sport se comercializan en 50 países del mundo y el insumo principal, el cacao, es comprado generalmente en África, comenta Marli, quien vino acompañada por su esposo para visitar por cuarta vez Nicaragua.
Esta compañía ha apoyado la producción de cacao desde 1990 en la zona de Waslala, donde los productores lograron los primeros embarques el año pasado, cuando lograron comercializar 220 toneladas de cacao convencional a un precio promedio de 2,095 dólares cada una.
Pero este año iniciará con mayor volumen la venta de cacao producido sin agroquímicos (orgánico), a un precio hasta 350 dólares más caro que el producto convencional, pues son premios otorgados por el mercado por el alto nivel de calidad y por la promoción del comercio justo, explica Hans-Wilheim Grebe, delegado para Nicaragua del organismo Pro Mundo Humano, que se ha encargado de la gestión para la producción de cacao en el país.
Este apasionado promotor del cacao nica, asegura que el cacao orgánico es un producto muy especial y ya los cooperados de Waslala lograron colocar recientemente el primer contenedor de 12.5 toneladas en el mercado internacional.
Y es este producto el que ha despertado el interés de la empresaria alemana, que aprovechará el viaje para continuar las relaciones comerciales con los productores.
ÚNICO EN LATINOAMÉRICA
Marli cuenta que por cuestiones casuales, a inicios de la década de los años 80 su compañía envió al gobierno nicaragüense de esa época, una carta con el interés de comprar el producto, que en ese momento se producía en menor escala.
Hoy en día Nicaragua es el único país de Latinoamérica al que esta compañía le compra cacao, “el resto son africanos: Costa de marfil, Ghana, Nueva Guinea, entre otros”, comenta la empresaria.
Además de los negocios, Marli dice que aprovechará su estadía para hacer turismo, pues considera que el país cuenta con muchas opciones para disfrutar.
MÁS PRODUCTORES
Por su parte, Hans-Wilheim Grebe, comenta con entusiasmo que la visita de esta empresaria será aprovechada para hacer oficial el ingreso de 180 productores más a la Cooperativa Cacaonica, que ya cuenta con 345 miembros, actividad que se realizará en Waslala.
“Serán ya más de 500 productores que trabajan unas 1,200 manzanas, es un gran logro”, asegura con firmeza, pues él ha sido uno de los artífices de este esfuerzo que ya tiene presencia en Europa.
DEL GRANO AL DULCE
Para convertir el cacao en chocolate, lo primero es tostar el grano. Es en este proceso donde se desarrollan todas sus cualidades aromáticas.
Después se descascarillan y se muelen, obteniéndose así la pasta del cacao.
Posteriormente se somete la pasta de cacao a un proceso de alcalinización para neutralizar su acidez. Luego se prensa para extraer la mayor parte de la manteca de cacao. Las tortas resultantes se muelen, dando lugar al cacao en polvo.
La pasta de cacao se mezcla con azúcar pulverizada y diversos aromas. Se refina la pasta resultante y se procede al conchado, proceso que permite obtener una emulsión perfecta.
Luego, en dependencia del tipo de dulce, se le puede agregar más leche, nueces o almendras, licores, en fin, existe una vasta variedad de opciones.
Después se enfría y se moldea el chocolate, que queda listo para su empaquetado.
Fuente: Website del Instituto del Cacao y Chocolate (España).