Reuters
ISLAMABAD.-El arresto de Khalid Shaikh Mohammed, presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre, es “extraordinariamente significativo” en la guerra contra el terrorismo, dijo ayer la Casa Blanca.
“Estados Unidos elogia a las autoridades paquistaníes y estadounidenses por haber finalizado una exitosa operación conjunta, que resultó en la detención de varios agentes de Al Qaeda, entre ellos Khalid Shaikh Mohammed”, indicó en una declaración el portavoz Ari Fleischer.
Fleischer dijo que Mohammed era uno de los “lugartenientes más significativos y de más alto rango de Ossama bin Laden, un estratega clave de Al Qaeda y cerebro de los atentados del 11 de septiembre”.
El arresto de Mohammed será un gran éxito para Bush, quien ha sido criticado por los demócratas y otros políticos por presuntamente abandonar la guerra contra el terrorismo en favor de un posible ataque a Irak.
Mohammed fue una de las tres personas detenidas en una operación policial, el sábado, en una casa cerca de Islamabad.
El ministro de Información de Pakistán, Shaikh Rasheed Ahmad, dijo que Mohammed sería extraditado a Estados Unidos.
“Ahora mismo no puedo decir si Mohammed será trasladado mañana o la semana próxima”, declaró, “podría ser la semana próxima, podría ser mañana”.
Sin embargo, un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato, dijo que lo más probable era que el sospechoso fuera entregado a las autoridades de Estados Unidos e interrogado en un lugar secreto.
En junio de 2002, investigadores estadounidenses identificaron a Mohammed como el posible organizador de los ataques en Nueva York y Washington.
Mohammed, de poco más de 30 años, nacido en Kuwait, es un familiar de Ramzi Ahmed Yousef, quien cumple una condena a cadena perpetua por su participación en un atentado al World Trade Center en 1993.
Estados Unidos puso un precio de 25 millones de dólares a su cabeza, y la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) lo colocó en octubre de 2001 en su lista de los 22 individuos más buscados.