- “Nosotros no tenemos problemas”, dice Cordero
Luis Felipe Palacios [email protected]
El primer comisionado Edwin Cordero Ardila, Jefe de la Policía Nacional, aseguró ayer que la institución del orden público no tiene ningún problema en someterse a un control y limitación de su armamento, en el marco de un balance racional de fuerzas.
“Nosotros nos vamos a sujetar a lo que el presidente (Enrique Bolaños) proponga y a lo que el país proponga”, enfatizó Cordero, quien participó como invitado especial en la clausura del seminario Fuerzas Aliadas Humanitarias 2003, coordinado por el Ejército de Nicaragua y el Comando Sur de los Estados Unidos.
El Primer Comisionado insistió en que la institución policial nicaragüense no tiene ningún problema, en referencia a la intención del presidente Bolaños de preparar una propuesta para el control y limitación de armamentos a nivel regional.
“Es que nosotros no tenemos problemas (con esa eventual propuesta). Nosotros lo que tenemos son AK y pistolas. Nosotros no tenemos SAM-7, no tenemos ese tipo de armas ofensivas, armas de guerra”, observó, en referencia al armamento que posee el Ejército de Nicaragua.
Bolaños decidió mediante un acuerdo presidencial, antes de su gira a Washington, Estados Unidos, crear una comisión interinstitucional para efectos de preparar una propuesta de control y limitación de armamento a nivel regional, la que presuntamente debe estar lista en dos meses para ser presentada en el próximo encuentro del Consejo de Defensa y Seguridad de Centroamérica.
PREOCUPADO POR DROGA
En otro orden, Cordero mostró preocupación por el aumento de la droga que trafican por el país, sin embargo, manifestó satisfacción por la efectividad que han tenido los oficiales del orden público al incautar grandes cantidades de estupefacientes, sobre todo en los últimos días.
“Nicaragua, Centroamérica, es un corredor muy grande de tráfico de drogas, y lo importante es que no se queda toda esa droga aquí en Nicaragua, si no sería un desastre para nuestro país. Se queda muy poca cantidad con respecto a la que pasa”, indicó.
Cordero reconoció que los puestos fronterizos de los países centroamericanos aún son vulnerables, “porque esa droga no viene de Costa Rica, viene de Colombia, es decir, que pasa por Panamá y Costa Rica”.
“Estamos viendo qué es lo que está pasando. Creo que la presencia de los perros en el aeropuerto nos va a ayudar mucho más todavía (a detectar drogas)”, sostuvo.