El caso Pantoja

Edgard Rodríguez C. [email protected] Los lanzadores con rectas de hasta 90 millas no aparecen en cada esquina. Son los más buscados, los más escasos y los que más impactan al ojo del aficionado. Desde siempre, la bola rápida ha sido el mejor pitcheo en el béisbol. Su factor intimidatorio y el escaso tiempo que emplea […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Los lanzadores con rectas de hasta 90 millas no aparecen en cada esquina. Son los más buscados, los más escasos y los que más impactan al ojo del aficionado.

Desde siempre, la bola rápida ha sido el mejor pitcheo en el béisbol. Su factor intimidatorio y el escaso tiempo que emplea para aterrizar en home, ha sido la causa de los más grandes desajustes entre los bateadores, pese a la invención de otros disparos.

Oscar Pantoja, joven lanzador del Chinandega, tiene una bola rápida de esas que coquetean con las 90 millas, pero por lo visto no está interesado en sacarle el mejor provecho.

Aun cuando viene de dos campañas en las que ha coleccionado al menos 10 salvamentos en cada una de ellas, Pantoja ha perdido entusiasmo por el juego, mientras se muestra proclive al alcohol. El extremo es que Chinandega tuvo que botarlo por su mala actitud.

Desde que hizo su debut, Argelio Córdova advirtió sobre su potencial pero también dejó en claro su debilidad por la bebida, factor con el que ha batallado en medio de las campañas en las que sin embargo, logró ayudarle al Chinandega a mantenerse en el hit parade.

Lejos de criticar la decisión del Chinandega, creo que hizo lo correcto. En todos los ámbitos de la vida hay ciertos márgenes que uno debe respetar y de acuerdo a la explicación que hizo Davis Hodgson, Pantoja los excedió reiteradamente. No hubo otra opción.

Lo malo sería dejar a Pantoja ahí volado. Brazos con su poder no andan ahí por la calle. Claro, eso requiere de su voluntad para aplicar a su vida las variantes necesarias para salvar su carrera. Tiene una ventaja: su juventud, que es también una desventaja, por su inmadurez.

Pantoja tiene poder y es valiente. Lo hemos visto resolver conflictos en los partidos y nunca se arruga bajo presión. Pero su gran salvamento debe ser el de su carrera, y mejor aún, el de su vida. El alcohol no sólo afecta su carrera, sino también su propio organismo.

Ojalá haya gente dispuesta a ayudarlo. Lo esencial, sin embargo, será que tenga voluntad para dejarse ayudar.  

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