Lic. Jose Castillo Brows
Me siento profundamente alarmado por la noticia de que la Asamblea Nacional aprobó una Ley que prohíbe la importación de vehículos de más de seis años de fabricación.
Me trasladé a Nicaragua en 1993 y lo que pude traer en ese momento para mi uso fue un automóvil Toyota Tercel de 1985. En ese entonces mi automóvil tenía 8 años de haber sido fabricado y me ha servido de una manera extraordinaria durante los 10 años que tengo de vivir en mi país.
Me parece que la medida es totalmente absurda en un país pobre como Nicaragua. Esta medida va a afectar a los nicaragüenses de clase baja que se están esforzando por pasar a la clase media y también a nuestra clase media trabajadora, pues no van a poder adquirir un automóvil en 1,500, 2,000 ó 3,000 dólares.
Éste y muchos problemas similares se están dando en nuestro país porque el presidente Bolaños solamente se rodeó de personas aristócratas de escritorio que jamás se han montado en un bus ni han pasado necesidades y que no han alcanzado altas posiciones en nuestra sociedad por su propio esfuerzo, sino porque las han heredado.
También en la Asamblea Nacional tenemos al diputado Jaime Morales Carazo quien dijo que no quería ver chatarras en las calles. Mi automóvil no es una chatarra, está en buen estado y me sirve día a día. El diputado Morales no debe insultar a los nicaragüenses que no poseemos sus recursos económicos y que somos la gran mayoría.
Estoy de acuerdo de tomar una medida para los vehículos de transporte colectivo, pero es un gran error aplicarla a los vehículos particulares.