Carlos Martínez Morán [email protected]
Autoridades del Ministerio de Salud decidieron sacrificar al mono que atacó el miércoles pasado a un niño de nueve meses, en Acahualinca, para someter la cabeza del animal a un examen de laboratorio.
El virus de la rabia se aloja en el cerebro de los animales de sangre caliente y por esa razón se decidió sacrificar al mono para someter su cabeza a un examen en el laboratorio central del Ministerio de Salud. Los resultados de este análisis se espera estén listos a mediados de la próxima semana.
El mono atacó al pequeño Samuel Francisco Bonilla Espinoza, cuando éste descansaba en una hamaca en su casa de habitación, ubicada de las Huellas de Acahualinca cuatro cuadras al lago, una abajo.
El afectado fue internado en el Hospital Fernando Vélez Paiz y aunque presentaba cierto grado de infección en algunas de sus heridas, su condición es estable, informó ayer la doctora Diana Cisneros.
Agregó que desde su ingreso, al niño Bonilla Espinoza se le lavaron las heridas que le provocó el mono y se le administró medicamento para contrarrestar las infecciones.
No se puede conocer si el niño estaría infectado con rabia en tanto no se conozcan los resultados del análisis de laboratorio que se le realizarán a la cabeza del animal.
Habitantes del barrio Acahualinca lamentaron la situación del niño agredido, pero consideraron que no había necesidad de sacrificar al animal.
“Al mono se le podía tomar una muestra de su sangre para conocer si estaba infectado o no, sin tener que matarlo”, manifestó Estelvina Molina.
En términos similares se manifestaron otros vecinos de ese lugar, quienes a su vez consideraron que para evitar una situación como la ocurrida, los dueños del mono debieron haber tomado sus precauciones para no comprometer al animal y evitar que éste fuese sacrificado.