La propiedad que cuidan los padres de “Edelma” permanece bajo candado después del acoso a que fueron sometidos por los medios de comunicación costarricenses tras conocer la noticia de su embarazo. (LA PRENSA/M. Esquivel)

Doble drama familiar

Autoridades ticas sospechan que una hermana de “Edelma”, también fue abusada por el mismo hombre que embarazó a la primera No tienen recursos para retornar a su país y poder criar al fruto de la violación Elízabeth RomeroEnviada [email protected] GUANACASTE, COSTA RICA.- A sólo 53 kilómetros de la frontera común entre Costa Rica y Nicaragua, […]

  • Autoridades ticas sospechan que una hermana de “Edelma”, también fue abusada por el mismo hombre que embarazó a la primera
  • No tienen recursos para retornar a su país y poder criar al fruto de la violación

Elízabeth RomeroEnviada [email protected]

GUANACASTE, COSTA RICA.- A sólo 53 kilómetros de la frontera común entre Costa Rica y Nicaragua, una familia nicaragüense enfrenta la dolorosa situación de una hija de 11 años, embarazada, las sospechas que su otra hija, de 13, haya sido abusada también por el mismo hombre, y sin recursos para enfrentar un posible retorno a su país.

La pareja reside en la casa de una finca productora de naranjas, propiedad de un ciudadano estadounidense, ubicada a unos dos kilómetros de Santa Cecilia de la Cruz, en Liberia, donde su padre se desempeña como cuidador, y la cual no presta ni las mínimas condiciones. Un cuarto común para toda la familia, una salita donde por muebles se observa una vieja mesa de madera que sirve de comedor, y una destartalada silla de madera, es todo lo que ofrece.

La pobreza, el hacinamiento, la explotación del trabajo infantil y la falta de cuido de los padres de familia, parecen ser el punto común entre las familias nicaragüenses que se vieron obligadas a trasladarse a Costa Rica y lo cual pudo haber incidido en los casos de violación reportados en los últimos días en esa vecina nación.

Una copia del documento en poder de los padres, sobre la protección temporal para ambas niñas, por parte del Patronato Nacional de la Infancia(PANI), revela que la disposición de recluirlas en un albergue del Patronato fue adoptada en base a un informe elaborado por una sicóloga y una trabajadora social, quienes determinaron que “Edelma” fue víctima de violación.

El mismo documento revela los temores de las autoridades de que la otra niña de 13 años, “Rosa Argentina”, también sea una posible víctima de abuso sexual y que ella teme confirmarlo. Las autoridades basan su hipótesis en que el posible agresor tuvo acceso a ambas niñas.

Pero además, el escrito del PANI determina que “existen contradicciones en las manifestaciones entre los progenitores de la niña embarazada y la de 13, “Rosa Argentina”, en cuanto a la situación de violencia intrafamiliar de cómo sucedieron los abusos y sobre la identidad del presunto agresor”, señala textualmente el documento.

Y el mismo agrega que, “de la investigación sicosocial se desprende que ambas niñas requieren de protección temporal en el albergue de Liberia, a fin de que reciban atención sicológica, primero en su condición de niña en estado de embarazo, y secuela de violación. Y “Rosa Argentina”, de posible víctima de abuso sexual”.

Extrañamente, la jefa de la delegación del Ministerio Público en Liberia, Liliana Zamora Velásquez, aseguró a LA PRENSA que una vez que la niña sea dada de alta por el Hospital Enrique Baltodano Briceño, la niña retornaría a su hogar.

“Ella tiene que estar en su casa”, consideró la funcionaria.

MADRE PIDE CÁRCEL

La madre de la menor refirió que “Edelma” está bien, pero le pidió que no permitan que la trasladen al albergue del Patronato. “Quiere tener a su bebé y no quiere que se lo quiten”.

Al ser consultada por las autoridades sobre su posición, en caso que el agresor pretendiera contraer matrimonio con la niña, la respuesta fue “que no, que no pedía nada, en cambio si mis ojos lo ven y fueran balas mis ojos, yo lo mato. Que caiga preso”, dijo.

Después de la situación enfrentada, primero con el acoso de los medios de comunicación de ese país, y posteriormente con los interrogatorios de las autoridades, así como con la medida de abrigo temporal por parte del PANI, los padres han contemplado la posibilidad del retorno a su país de origen.

“Sí mamá, nos vamos para allá”, aseguró que fue la respuesta de “Edelma” al consultarles si deseaban regresar a la tierra que les vio nacer. Es por ello que la madre con su rostro bañado en lágrimas, pidió a las autoridades nicaragüenses “que nos saquen de aquí, más que todo lo que yo no quiero es perder a mis niñas”.

REUNIÓN ENTRE FISCAL Y MUJERES

Mientras un equipo de la Fiscalía viajó a Costa Rica para conocer todo lo relacionado con las investigaciones en el caso de Rosita, en Managua extraoficialmente se conoció que representantes de la Red de Mujeres contra la Violencia, sostuvieron un encuentro con el fiscal Julio Centeno Gómez.

El movimiento de mujeres también ha iniciado una campaña para reclamar que se pronuncie el Vaticano ante la disposición de la Iglesia Católica nicaragüense de excomulgar a las personas que estuvieron involucradas en la interrupción del embarazo.

En horas de la tarde de ayer, un grupo de feministas efectuó un plantón frente a la Catedral Metropolitana de Managua, para protestar contra la posición de la jerarquía católica nicaragüense.

ABORTO PROHIBIDO

Aunque los padres de “Edelma” no están dispuestos a interrumpir el embarazo, la representante del Ministerio Público en Liberia, Liliana Zamora, recordó que existen resoluciones de la Sala Constitucional que prohíben de manera radical el aborto, incluso el terapéutico.  

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