Fermín Iglesias junto a su hijo Beto, con quien comparte diariamente sus horas caminando por el Malecón “Pablo Antonio Cuadra” o paseando en el parque Central acompañados ambos de la esposa de este artista y educador, Marlene. (LA PRENSA/E.ZAMBRANA)

Fermín Iglesias, educador, caricaturista y pintor

Es granadino a tiempo completo y toda una institución en materia de enseñanza. Nacido en Masatepe. Tiene, parodiando al poeta Pablo Antonio Cuadra, a Masatepe como “matria” y a la Gran Sultana como “patria” Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected] Luego de la muerte de Alberto Mora Olivares, AMO, Fermín Iglesias irrumpe formalmente como gran caricaturista de LA PRENSA, […]

  • Es granadino a tiempo completo y toda una institución en materia de enseñanza. Nacido
    en Masatepe. Tiene, parodiando al poeta Pablo Antonio Cuadra, a Masatepe como “matria”
    y a la Gran Sultana como “patria”

Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected]

Luego de la muerte de Alberto Mora Olivares, AMO, Fermín Iglesias irrumpe formalmente como gran caricaturista de LA PRENSA, aunque desde años anteriores ya había incursionado en ese apasionante oficio. Desde 1974 a 1979, publicó sus caricaturas en este diario, pero dice que jamás, y ni siquiera lo intentó, superar el talento artístico de AMO.

Refiere que fue el destacado intelectual, Jorge Eduardo Arellano, recientemente galardonado con el Premio Centroamericano de Literatura “Rubén Darío”, compañero de aulas universitarias, quien lo motivó para ilustrar con sus caricaturas, las páginas de Opinión de LA PRENSA. Pero además tuvo como amigos y compañeros a un notable intelectual granadino, actualmente residente en España, el doctor Noel Rivas Bravo, la poeta Michelle Najlis y Guillermo Ortiz, entre otros.

En LA PRENSA fue compañero de labores de Edgard Tijerino Mantilla, Chepe Chico Borgen, Filadelfo Alemán y Danilo Aguirre, entre otros destacados hombres de prensa de la época y el actual jefe de Información de LA PRENSA, Douglas Carcache, fue uno de sus aventajados alumnos, así como el destacado intelectual, quien imparte clases en la Universidad de Toulane en New Orleans, Nicasio. Y pese que no tuvo como discípulo de la enseñanza al poeta y escritor Alejandro Bravo, le orientó para que continuara sus estudios de derecho sin abandonar la literatura.

LAS VENAS ABIERTAS A LA EDUCACIÓN

Se graduó en la UNAN en 1971 como licenciado en Ciencias de la Educación con mención en Español. Pero desde 1963, a la edad de 17 años impartió clases y se dedicó a la docencia por 35 años. Ahora ya jubilado, pero siempre con el “gusanito” de la enseñanza, Fermín Iglesias, tiene, parafraseando el título del escritor uruguayo Eduardo Galeano, “Las Venas Abiertas de América Latina”, sus venas abiertas en ese torrente que se llama: la enseñanza.

Sin embargo, por esas ironías de la vida, en el año de 1995 se retiró de la enseñanza por una afección cardíaca. Pero su pasión por la educación, no está inhibida por la enfermedad que lo aqueja. Desde hace cuatro años escribe editoriales, con un humor cáustico, en el radioperiódico “Libre” en la emisora “Ola Stereo”, sobre temas cotidianos, pero tratando de inculcar a la población el sentido de la responsabilidad social.

Iglesia Murillo realizó estudios en la Universidad Complutense de Madrid en 1982, donde realizó un post grado en administración escolar.

“En la actualidad la educación está desorientada, no hay un discurso claro, está manipulada, manoseada por el sistema económico vigente”, dice al considerar que la única salida es la participación de la sociedad contra los abusos de poder.

“EL COFRE DE LA INFANCIA”

En el entorno de la ciudad de Masatepe aprendió a temprana edad a pintar y a absorber el gusto por los colores de la naturaleza. Pero también le impactó que la gente estuviese sumida en la pobreza a causa de la ignorancia y el analfabetismo. Allí descubrió sus pasiones: el gusto por la pintura y su afición a ella y a la cual se dedica y su vocación por la enseñanza.

“Desde chavalo comprendí que la educación era una herramienta para salir de la pobreza”, dice este educador conocido por todos y todas en esta ciudad. Pero además pinta y hace unos cinco años incursionó en una técnica pictórica sui generis: pintó trabajos con lapicero a full collor, donde muestra paisajes, la vida animal y el entorno natural de las isletas del gran lago y del volcán Mombacho.

UNA RIQUEZA MAGISTERIAL

Fermín Iglesias fue presidente de la Asociación Nicaragüense de Colegios Privados, ANDECOP. Impartió clases en el Colegio Centroamérica, el colegio Teresiano de Managua, el María Auxiliadora, Instituto Nacional de Oriente, Colegio Diocesano y fue director del Instituto Tecnológico Nacional (INTECNA) estos últimos en Granada.

Iglesias montó tres torneos de atletismo en el único estadio olímpico que existe en Nicaragua en el INTECNA, con una capacidad entre 6 y 8 mil personas. Eso fue entre 1990 y 1994.

BETO: IN HIJO MUY ESPECIAL

Fermín Iglesias tiene 4 hijos, “mitad y mitad”, dice. Su hijo Beto, tiene 28 años y es su fiel acompañante. Recién nacido le dio toxoplasmosis y desde ese momento comprendió que la vida está llena de milagros. De allí que Beto haya sido su motivación para la fundación de la primera escuela especial en Granada hace algunos años.

En búsqueda de tratar de ayudar a Beto, Fermín junto a su esposa Marlene, hicieron en 1982 un periplo por Perú, España, Estados Unidos, Panamá y Costa Rica “a ver qué podíamos hacer”.

“Hay un cambio en la vida de uno en la que descubre los milagros de la vida”, dice Fermín quien actualmente es miembro de una comunidad cristiana.  

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