Muerte y secuestro en Reparto Schick

Luis Alemán [email protected] Un joven dio muerte a un hombre y en su huída tomó como rehenes a dos niños a los que amenazó con matar si los agentes policiales penetraban a la vivienda donde se encontraba atrincherado con un revólver en mano, ayer al mediodía en Villa Flor Sur. Tras varios intentos de persuasión […]

Luis Alemán [email protected]

Un joven dio muerte a un hombre y en su huída tomó como rehenes a dos niños a los que amenazó con matar si los agentes policiales penetraban a la vivienda donde se encontraba atrincherado con un revólver en mano, ayer al mediodía en Villa Flor Sur.

Tras varios intentos de persuasión de los agentes policiales del Distrito Seis, el muchacho depuso su arma, un revólver calibre 32 y se entregó a la Policía, pero antes recibió una andanada de golpes de parte de vecinos que enardecidos intentaban darle muerte.

El joven se identificó como Marcos Cristóbal Navarro y afirmó que habían intentado “quitarle unos billetes”, refiriéndose a los jóvenes a quienes había dado persecución cerca de las 11:50 a.m., y por quienes disparó en contra del ahora occiso Genaro Martínez Salazar, de 42 años de edad.

El comisionado Javier Obando, jefe del Distrito Cinco de la Policía, relató que el lunes una joven fue asaltada por delincuentes que ella identificó como “El Popo” y “Chico Masaya”. Los delincuentes la habían despojado de cuatro anillos de plata, una cadena y 200 córdobas.

Familiares de la joven asaltada, identificada como Kenya, buscaron a los autores del robo en una vivienda ubicada del Tanque Rojo cuatro cuadras al lago y una cuadra arriba.

Según Obando, los vengadores mataron de varios disparos a Genaro Martínez, padre de Francisco González, “Chico Masaya”, un conocido delincuente del Reparto Schick.

Uno de los que mató a Martínez, Marcos Cristóbal, huyó de la Policía llevando una pistola en mano y penetró a la vivienda de Elieth del Socorro Mayorga, cerca de Villa Flor Sur, donde se encontraban sólo sus dos hijos menores, a los que tomó como rehenes.

Uno de los niños secuestrados, Miguel de Jesús Mayorga Morales, de 13 años de edad, relató que su captor le gritó “si no te callás, te voy a matar”.

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