- Dos poderosas bombas estallan en la madrugada en oficinas de las embajadas de España y Colombia en Caracas, causando heridos y destrozos
- Hallan propaganda chavista en los alrededores, pero el Gobierno niega responsabilidad y condena la acción
Magdalena MoralesReuters
CARACAS.- Potentes bombas causaron el martes graves destrozos a una oficina consular de Colombia y dañaron otra de la embajada de España en Caracas, hiriendo a cinco personas, a menos de dos días después de que el presidente Hugo Chávez acusó a ambas naciones de inmiscuirse en la crisis de su país.
Una niña de cuatro años y su madre de 39 figuraron entre los heridos por fragmentos de vidrio y concreto esparcidos por la explosión ocurrida a pocos metros del consulado de Colombia, cuyas dos primeras plantas quedaron destrozadas, dijo el Comandante de Bomberos de Caracas, Rodolfo Briceño.
En forma casi simultánea, alrededor de las 02.15 hora local (00.15 en Managua), otra bomba estalló cerca de la Oficina Técnica de Cooperación de España, dependiente y vecina a la embajada de ese país en Caracas, que resultó con daños menores y provocó al menos un herido, agregó.
En ambos lugares fueron hallados panfletos de un denominado “Frente Bolivariano de Liberación’’, que expresó su apoyo a la “revolución’’ nacionalista que Chávez dice comandar para acabar con la pobreza y corrupción en Venezuela.
“Nuestra revolución no se negocia, se profundiza’’, dijo uno de los panfletos, encabezado por una bandera nacional.
Las explosiones ocurrieron después de que Chávez rechazó el domingo la preocupación expresada por Bogotá, Madrid, Washington y el secretario general de la OEA, César Gaviria, por la difícil situación política en Venezuela tras la detención de uno de los líderes de un paro de dos meses contra el gobierno.
Estados Unidos, que acusó el lunes a Chávez de usar una retórica “inflamatoria’’ que podría contribuir a la violencia en Venezuela, condenó en un comunicado de su embajada en Caracas los ataques del martes y pidió investigar los sucesos.
“Estos actos cobardes de violencia no sólo han causado sufrimiento humano, sino que también hacen más difícil la búsqueda de una solución pacífica, democrática y electoral a los problemas que enfrenta el pueblo venezolano’’, dijo un vocero de la Casa Blanca.
REFUERZAN SEGURIDAD EN MISIONES DIPLOMÁTICAS
En un comunicado leído por el ministro del Interior, el general retirado Lucas Rincón, el gobierno repudió los atentados, que dijo investiga exhaustivamente, y ordenó reforzar con medidas especiales la seguridad en las sedes diplomáticas en Caracas.
“Esto es consecuencia de una escalada de violencia, de saboteo para crear pánico, para crear zozobra, para crear incertidumbre en nuestra población’’, sostuvo. Rincón dijo que presumiblemente los explosivos usados el martes eran del tipo C4 plástico.
El cónsul general de Colombia, Juan Carlos Posada, dijo que aparentemente “fue una bomba’’.
El presidente del gobierno español, José María Aznar, afirmó en declaraciones transmitidas por CNN que esperaba las investigaciones del gobierno venezolano, que “es el que tiene que garantizar la seguridad en el país’’.
En las afueras de la Oficina Técnica de Cooperación de España, en el exclusivo barrio de La Castellana, la explosión derribó una reja y ocasionó daños a varias viviendas.
TEMORES DE ESCALADA VIOLENTA
Algunos analistas políticos y opositores expresaron preocupación de que la acción sea el comienzo de una escalada de violencia extremista en Venezuela, donde la polarización en torno a Chávez ha generado recientes choques callejeros con muertos y heridos.
El vicepresidente José Vicente Rangel, aunque descartó de que se trate del comienzo de una etapa de “violencia terrorista’’, dijo que “hay una intención evidentemente terrorista’’ en los atentados del martes.
OPOSICIÓN< BLANCO DE ATAQUES
Las sedes de varios medios de comunicación, así como edificios de organizaciones empresariales y sindicales que lideran la oposición contra el gobierno de Chávez, han sido blanco de ataques con granadas y otros explosivos. Una granada explotó en enero en la residencia del embajador de Argelia, que había anunciado que apoyaría con petróleo los esfuerzos de Chávez por quebrar el paro que sacudió al vital sector de los hidrocarburos en el país.