Carol MunguíaCorresponsal / [email protected]
Venciendo al ardiente clima del sol de Occidente, se levanta un proyecto de cultivo de exóticas flores tropicales. La meta es buscar nuevas alternativas de siembra y alcanzar la etapa de exportación a mercados americanos y europeos.
Dos manzanas, de las 30 que posee la finca “Los Panchos”, están dedicadas a este proyecto, único en el departamento de Chinandega.
Francisco Ortega comenta que comenzó su negocio con la reproducción de variedades que conseguía en El Salvador y aseguró que esa prueba, que lleva ya cuatro años, es tan rentable como cualquier otro cultivo agrícola.
“Necesita mucha agua, hay que saber sembrarla, reproducirlas y una buena condición es tener financiamiento, que para este rubro no existe, nunca ningún banco te presta para esto”, confesó el veterano productor originario de Masaya, pero de Chinandega por consecuencia.
La finca luce siempre fresquecita porque se riegan tres horas diariamente. Hay que proteger 27 variedades de flores, denominadas heliconianas, que necesitan usar un tipo de malla denominada “zarán”, que es la que las protege o regula la entrada del inclemente sol del Pacífico.
En esta propiedad se han instalado cuatro zarán, cuya función principal es evitar que la planta se queme, que se maltrate y no disminuya su crecimiento, explicaron sus dueños.
Tanto Ortega como su hijo del mismo nombre, se hacen cargo de la finca, que además tiene una parcela demostrativa de hortalizas.
“La reproducción de las plantas es sencilla, vendemos flores en la cantidad que quieran a razón de 30 córdobas la docena, según la variedad, pero nuestro mercado es nacional”, indicó.
La instalación del sistema de riego costó a los propietarios 56 mil dólares, producto de los créditos que proporcionó Taiwan. Se estima que el costo de producción de una manzana de estas flores anda por el orden de los dos mil dólares.
TRABAJO BAJO SOMBRA
El cultivo de las flores por su hermoso follaje genera sombra y frescura. Carlos Reyes, tiene tres años de laborar para “Los Panchos” e identifica rápidamente las 27 variedades. Existen golden, jinger, blacherry, caribean walderiana, avecillas, bastones del emperador, péndulas, antorchas, choconeas, musas, maracas, entre otras. Todas de intensos colores y para cualquier ocasión.
El obrero agrícola define que es mejor esta actividad que la de los granos básicos. Este cultivo necesita deshijarse, trasplantarse, fertilizarse y regarse diariamente, describió el empleado.
En el plantío no se limpia el follaje que se elimina porque el mismo se utiliza como reproducción de abono orgánico para las plantas, pues se dice que el rubro no posee muchas enfermedades.
El campesino trabaja con entusiasmo y dice que estas flores duran 8 días frescas y vienen gentes de todas las regiones, pero sobre todo de León y Chinandega, a comprar flores para toda ocasión.
HAY PLANES DE EXPORTACIÓN
Francisco Ortega, quien se dedica a las exportaciones de flores en Chinandega, piensa que este producto no tradicional puede competir en Miami, Estados Unidos.
“En Chinandega hay oportunidades que productores se integren al cultivo de unas mil manzanas y entremos al negocio”, dijo.
En este momento la Liga de Cooperativas Agrícolas de Estados Unidos (CLUSA por sus siglas en inglés), envió a un grupo de pequeños productores de la zona de San José de Masatepe a visitar la propiedad “Los Panchos”, con el fin de estimular en Carazo y Masaya los huertos familiares, para lo cual la familia Ortega brindaría asesoría y venta del material vegetativo para reproducir las áreas.
El organismo Nicaflor, ubicado en el Norte de Nicaragua, ofrecerá prontamente a algunos negocios interesados en el arte de los arreglos con flores tropicales, pues en este momento únicamente se pueden apreciar en convenciones especiales y hoteles de Managua.