- Reconocen las tensas relaciones entre los ejércitos de Nicaragua y Estados Unidos en los años 80
- Es importante atender la historia, pero hay que ver hacia el futuro, dice coronel estadounidense
Luis Felipe Palacios [email protected]
El coronel Víctor Roselló, jefe suplente para operaciones del Comando Sur de los Estados Unidos, reconoció ayer que los gobiernos de Nicaragua y Estados Unidos vivieron años difíciles en la década de los ochenta, y aunque admitió que es importante atender la historia, sugirió mejor mirar hacia el futuro.
El coronel Roselló señaló que las relaciones entre las instituciones militares de Estados Unidos y Nicaragua, durante los años de la Guerra Fría, no eran las mejores, y por tanto no existía colaboración ni cooperación entre ambas fuerzas armadas.
“Hay que entender y aceptar que nuestros gobiernos pasaron unos años un poco difíciles y que la coordinación y la cooperación entre los Ejércitos no era la mejor”, aseguró, en rueda de prensa, el militar estadounidense que se encuentra en el país atendiendo el Seminario Fuerzas Aliadas Humanitarias (Fa- Hum 2003).
“Es importante que atendamos la historia, pero que miremos hacia el futuro, porque si nos quedamos atorados en el pasado, nunca podremos proyectarnos al futuro”, sugirió el coronel Roselló, al ser abordado sobre la profesionalización del Ejército nicaragüense.
“COMO AMIGOS”
El militar estadounidense consideró que lo importante hoy en día es reconocer las relaciones que llevan y comparten ambas instituciones militares, así como el puente de comunicación que se ha abierto entre ambos países, sobre todo después del triunfo electoral de doña Violeta Barrios de Chamorro.
El coronel Roselló consideró, incluso, que es una tremenda oportunidad que las instituciones militares de ambos países logren trabajar “como amigos, como aliados, como profesionales, para el mejoramiento del futuro de Nicaragua y de todos los países”.
“Cuando venga el próximo desastre natural, es mucho más fácil poder enfrentar (el desastre) como amigos en coordinación y no como un país solitario”, concluyó.
El coronel Roselló brindó estas declaraciones en presencia del jefe del Ejército de Nicaragua, Javier Carrión; y el ministro de Defensa, José Adán Guerra; así como de Stephen Collins, subcomandante para apoyo del Comando Sur de los Estados Unidos.
Al ser preguntado sobre la posición de Estados Unidos de persuadir a Nicaragua de que destruya parte de su arsenal de misiles portátiles antiaéreos Sam-7, Roselló rehusó comentar e indicó que comentar sobre ese asunto le corresponde a la embajada de Estados Unidos en Nicaragua.
CORAZÓN EN BUEN LUGAR
“A mí me agrada mucho la oportunidad de trabajar con el Ejército nicaragüense. Me da mucha satisfacción como profesional poder trabajar y coordinar (en) conjunto con estos señores que realmente tienen el corazón en un buen lugar, con el deseo de movernos hacia el futuro para mejorar su país y participar en una forma que conlleva los nuevos caminos para el mejoramiento de la construcción de este país”, comentó el coronel Víctor Roselló, jefe suplente para operaciones del Comando Sur de los Estados Unidos.