- Presidente del BCN hace análisis frío de crisis cafetalera
Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /[email protected]
“No podemos seguir pensando en la caficultura tradicional, en la forma en que tradicionalmente la hemos manejado. Tenemos que pensar de diferentes formas. Tenemos que ver a la caficultura como una empresa que tiene que ser rentable, que nos dé para vivir y que nos dé menos clavos cada día”.
Así se expresó el Presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, durante una exposición en el municipio de Matagalpa, sobre la situación de la caficultura en nuestro país.
Según Alonso, para resolver la crisis cafetalera, se debe trazar una Estrategia Nacional sobre café, que incluya el desarrollo de nuevos mercados externos y mejorar la calidad de la producción.
Además, los productores deben pensar en diversificarse con actividades que generen efectivo, se debe continuar con los programas de refinanciamiento y reestructuración de las deudas, así como suscribirse a un Convenio Internacional del Café con la participación de Estados Unidos, dijo el funcionario.
Para llegar a estas conclusiones, el Presidente del BCN resaltó cifras comparativas, indicando que, en 1977, el Producto Interno Bruto (PIB) en Nicaragua era de 2.93 millones de dólares, con un ingreso per cápita promedio por año de un mil 104 dólares, mientras que en el año 2002, el ingreso por habitante fue de 490 dólares anuales.
“Esto es una problemática real de Nicaragua, indudablemente que hay elementos de juicio específicos como el café, que agravan esta situación”, aseveró Alonso.
Señaló que la producción mundial del grano de oro ha venido creciendo poco a poco. “Hasta el año 2002, la producción mundial era un poco mayor que el consumo. En otras palabras, hasta el año pasado, no había los llamados excedentes de producción”, dijo.
Alonso argumentó que el excedente de producción a nivel mundial se está dando por primera vez este año, lo que según él, “parece sistemático hacia el futuro”.
“En los últimos 22 años, la tendencia ha sido que el consumo crezca un poco más que la producción. Este año, la situación ha cambiado un poco, con una producción de 125 millones de sacos (de 60 Kg) contra un consumo de 117 millones y esta es una tendencia que parece que se va a mantener por lo menos en el corto plazo”, dijo el presidente del BCN.
BRASIL MÁXIMO PRODUCTOR MUNDIAL
De acuerdo con Alonso, Brasil produce el 41 por ciento del café en el mundo. Colombia produce el 9 por ciento , Centroamérica está a la par, produciendo el 9 por ciento y Vietnam produce el 7 por ciento.
Mientras tanto, Estados Unidos sigue siendo el máximo comprador de café, seguido de los países europeos. Sin embargo, Japón representa el 9 por ciento del mercado mundial, convirtiéndose en un potencial comprador del café nicaragüense.
Los datos presentados por el presidente del BCN indican que a nivel mundial, el consumo per cápita anual, en la década de los 50 era de 1.76 libras promedio, ascendiendo a 2.84 libras promedio anuales en los 60. El consumo mundial bajó considerablemente en las décadas subsiguientes, pero creció un poco más en la década de los 90 y la década actual.
Para el presidente del BCN, la ley de la oferta y la demanda no es válida en el caso del café, puesto que el consumo mundial es un poco mayor que la producción.
“En Nicaragua se ha caído el precio de nuestra producción de 203 millones de dólares en 1998, a sólo 78 millones de dólares en el año pasado. En un país como el nuestro, esto tiene una incidencia tremenda. Son aproximadamente 125 millones de dólares menos de producción de café, no porque se produzca menos, sino por efectos de precio que inciden en nuestra economía, a nivel nacional y sobre todo en los departamentos de Matagalpa y Jinotega”, aseguró.
Según Alonso, el valor de la producción se refleja en las exportaciones nicaragüenses de café, las que pasaron de 173 millones de dólares en 1998, a apenas 73 millones de dólares en el año 2002, es decir, cien millones de dólares menos en exportaciones.
Otra de las incidencias de la crisis cafetalera ha sido la significativa caída del empleo generado por la caficultura. Aunque no existe un censo nacional confiable, Alonso expresó que existen indicadores que determinan la disminución de empleos desde 250 mil en el año 2000 a 175 mil en el 2002, incluyendo trabajadores permanentes y temporales.
MATAGALPA Y JINOTEGA CON MAYOR PRODUCTIVIDAD
En la cosecha cafetalera 1999– 2000, el promedio de producción de café, a nivel nacional, fue de 14.5 quintales por manzana y en la cosecha 2001–2002, el promedio nacional fue de 9.4 quintales por manzana.
En 1999, en Nicaragua se contabilizaban 143 mil manzanas sembradas de café, cifra que se incrementó a 156 mil manzanas el año pasado.
Los territorios de Matagalpa y Jinotega representan cerca del 57 por ciento del manzanaje cultivado de café y ambos representan la productividad más alta en comparación con el resto del país.
“Mientras en Matagalpa y Jinotega, aún este año que se cayó la productividad, queda en 12.5 quintales por manzana, en el resto del país (la productividad) se estima en 6.5 quintales por manzana”, manifestó Alonso.
«PERDONAZOS» ASCIENDEN A MÁS DE 400 MILLONES
Producto de la crisis, los cafetaleros se han visto imposibilitados de cumplir con sus obligaciones crediticias con sus distintas fuentes de financiamiento, principalmente las entidades bancarias que iniciaron ejecuciones judiciales en contra de los caficultores.
En este sentido, Alonso dijo que “se ideó un sistema en el cual se pudiera salir adelante, dentro de lo posible”.
Indicó que los bancos comerciales iniciaron un programa de reestructuración de las deudas cafetaleras de hasta 15 años de plazo, con diez años de gracia y garantizados con Bonos por Indemnización (BPI).
Según Alonso, se han reestructurado deudas hasta por un monto total de 591 millones de córdobas a 408 medianos y grandes productores. También a 227 pequeños productores hasta por un monto de 8.3 millones de córdobas.
“La diferencia está todavía en proceso, en plática con los bancos, en discusiones, lo importante es que esa cartera que estaba en los bancos, desde hace rato, los bancos dijeron: no vamos a ejecutar a nadie y vamos a buscar la forma de arreglar esto”, dijo Alonso.
Explicó que este mecanismo de reestructuración requiere de cierto tiempo para lograr la formalización de las escrituras, inspeccionar las fincas, negociar con los bancos e incluso conseguir los BPI.
Mientras tanto, para los productores que estaban en las Juntas Liquidadoras de los bancos quebrados, el Consejo Directivo del BCN decidió, en el mes de diciembre recién pasado, permitir a los productores que consiguieran financiamiento para la cosecha a corto plazo, a través de liberación de prenda.
w Sobre el tratamiento a la deuda de 571 pequeños productores y 199 medianos y grandes productores cafetaleros en las Juntas Liquidadoras, Alonso argumentó que “la decisión aquí fue que pagaran con BPI a valor facial, con el perdonazo total de los intereses moratorios y el perdonazo total de los intereses corrientes. Se les perdonó todo”.
w “Me pueden decir que no es ortodoxia financiera, pero bueno, se tiene que tomar algún tipo de decisiones en algún momento”, dijo.
“Esto representa 364 millones de córdobas de perdonazos a los cafetaleros que están en las Juntas Liquidadoras, sobre un total de 428 millones para los medianos y grandes y de 27 millones para los pequeños”, manifestó Alonso, explicando que “el cálculo que hemos hecho de este perdonazo es con el BPI a los 40 centavos”.
Sin embargo, el presidente del BCN dijo que “todo lo que se perdona, en cualquier país del mundo, tiene que pagarlo alguien. No hay perdonazos gratis”.
Según Alonso, existe otro grupo de pequeños productores que son financiados a través del Fondo de Crédito Rural. “Aquí se les ha dado hasta 20 años plazo, con mantenimiento de valor y sin intereses. A la fecha, se han reestructurado seis mil 900 pequeños caficultores a nivel nacional con 87 millones de córdobas. Esto representa un perdonazo de aproximadamente 61 millones de córdobas”.