Txema GarcíaEFE
BARCELONA.- El delantero argentino Javier Saviola se ha convertido, con cinco goles en los últimos cuatro partidos, en la estrella del nuevo Barcelona de Radomir Antic, el técnico que ha transformado milagrosamente el juego del equipo azulgrana desde su llegada al banquillo en sustitución del destituido Louis van Gaal.
El ex jugador de River Plate firmó ayer frente al Betis en el Camp Nou (4-0) su primer ‘hat-trick’ (tres goles en un mismo partido) desde que llegó al Barcelona la pasada temporada.
El gran partido de Saviola no ha sido una casualidad, ya que el ‘pibe’ ha sufrido una transformación total con la libertad de movimientos que le ha dado en ataque Antic.
En los cuatro partidos que ha dirigido Antic desde que sustituyó a Van Gaal, con el balance de un empate (2-2 ante el Athlétic de Bilbao) y tres victorias (0-2 frente al Espanyol, 3-0 contra el Inter de Milán y 4-0 ante el Betis), Saviola ha marcado cinco goles, ya que consiguió también una diana frente a vascos e italianos.
Pero lo más importante no es sólo los goles, sino la sensación de peligro que da Saviola cada partido, con esa velocidad endiablada y su libertad para romper con su regate la cintura de los defensas contrarios.
El “conejo”, liberado de la obligación de defender a que le sometía Van Gaal y beneficiándose de los pases más verticales y en profundidad que genera el centro del campo (especialmente Xavi Hernández y Phillip Cocu), está empezando a convertirse en un ídolo para la afición del Camp Nou.
Saviola ha sumado en los últimos cuatro partidos casi tantos goles (cinco) como los que había marcado en el resto de la temporada (seis), con lo que se ha consolidado como el segundo máximo realizador del equipo.
Los goles de Saviola han llegado en un mal momento de forma del otro delantero del equipo, Patrick Kluivert, quien únicamente ha marcado dos goles en los últimos dos meses (uno contra el Valencia en la Liga española en enero y otro contra el Inter de Milán en la Liga de Campeones el pasado martes).
En un equipo azulgrana que ha marcado 12 goles y encajado sólo 2 en los cuatro partidos dirigidos por Antic, ha destacado también el despertar como goleador de Phillip Cocu, autor de tres goles en estos encuentros.
El centrocampista holandés, pese a que juega ahora en una posición más retrasada, guardándole las espaldas a un Xavi Hernández con mayor vocación ofensiva, se está beneficiando del gran provecho que está sacando el Barcelona de las jugadas de estrategia desde la llegada de Antic.
Tres de los cuatro goles de ayer frente al Betis ‘tuvieron su inicio en jugadas a balón parado (un saque de banda, un córner y una falta indirecta). Saviola fue el beneficiario en el primero y tercer goles, mientras que Cocu remató de cabeza a las mallas el saque de esquina.
Cocu también marcó hace unos días contra el Inter, tras un lanzamiento de esquina, y la semana pasada hizo lo propio contra el Espanyol, tras cabecear una falta botada por Xavi.
Otra de las sorpresas agradables del nuevo Barcelona de Antic es su notable mejora defensiva, ya que sólo ha encajado dos goles en los últimos cuatro partidos (ante el Athlétic) y ninguno en los últimos tres.
Este buen bagaje defensivo parecía algo inimaginable para un equipo que, con treinta tantos encajados, es todavía el décimo tercer conjunto más goleado del campeonato español.