Los productores de fresa jinoteganos ya producen este fruto a gran escala, al punto que se le puede encontrar en los supermercados del país. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Crecen cultivos y amor por la fresa

Conocida por muchos como la “fruta del amor”, esta pequeña frutilla agridulce está siendo producida a mayor escala en Jinotega. Rica en vitamina C, puede ser el ingrediente para un buen yogurt o simplemente acompañada con champaña Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected] Los pequeños agricultores que se dedican al cultivo de fresas en la zona alta de […]

  • Conocida por muchos como la “fruta del amor”, esta pequeña frutilla agridulce está siendo producida a mayor escala en Jinotega. Rica en vitamina C,
    puede ser el ingrediente para un buen yogurt o simplemente acompañada con champaña

Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]

Los pequeños agricultores que se dedican al cultivo de fresas en la zona alta de Jinotega y Matagalpa, ya están en plena recolecta de ese fruto tan apetecido, especialmente por los niños, principalmente si es ingrediente de un sorbete o yogurt o bien de una rica mermelada.

Este cultivo, en los últimos tres años, ha constituido una alternativa rentable para los agricultores de las partes altas de la zona norte, debido a las condiciones climáticas de la región y a la demanda que existe tanto en el mercado local, regional como nacional.

Una de las productoras dedicada a esta labor desde hace nueve años es la señora Ivonne Castellón, dueña de la finca San Carlos, ubicada en el kilómetro 150 sobre la carretera Jinotega-Matagalpa, que goza de un excelente clima. Ella, de manera empírica y con mucha dedicación, comenzó a incursionar en este tipo de cultivos.

Según afirma, su mayor sueño ha sido llegar a exportar fresas algún día, idea que nació a raíz que un amigo de origen sueco le proporcionara las primeras cuatro mil plantitas de fresas, para que incursionara en el mundo del cultivo de esta singular y sabrosa fruta.

Recordó que años después su proyecto se frustró por carecer de los suficientes recursos económicos, retomando nuevamente su empeño a través del apoyo que le ha ofrecido Auxilio Mundial a los pequeños “hortaliseros” de la zona, quienes los han dotado de tecnificación y asistencia técnica.

Desde septiembre del año pasado, doña Ivonne logró cultivar 9 mil plantitas en media manzana de terreno, de las cuales ya ha comenzado a recolectar parte de las 7 mil libras que piensa producir durante esta cosecha.

MUJER DE EMPEÑO

Doña Ivonne Castellón es una mujer emprendedora como pocas vistas en esta época, con el carisma y encanto propios de los jinoteganos que son conocidos por su hospitalidad.

Con ese carisma, Castellón recibió a un grupo de personas que la visitamos en su finca, donde se inauguró la primera cosecha de fresas en esta zona por “Pueblos en Acción Comunitaria” (PAC) Auxilio Mundial.

Los planes inmediatos que tiene en mente Castellón, es explotar su propiedad turísticamente, por la belleza de sus paisajes, diversificación de cultivos, como la mora, frambuesa y la fresa, así como los cultivos tradicionales como el brócoli, remolacha y zanahoria, para presentarle a los turistas cómo se cultivan.

La producción es entregada a Alfolí, empresa que se encarga de comercializarla en Managua.

Para lograr muy buenos resultados, los productores de fresas comienzan a sembrar desde septiembre y, después de 4 ó 5 meses cosechan utilizando un promedio de 11 hombres.

PRODUCTO DE CLIMA HELADO

La fresa es una planta cuyo desarrollo se ve influenciado por la temperatura, la luminosidad y la duración del día, la temperatura promedio anual óptima es de 14 grados centígrados lo que le permite a la planta un crecimiento vegetativo exuberante en detrimento de la floración.

Kevin Sanderson, director de Auxilio Mundial en Nicaragua, dijo que el proyecto que ellos impulsan nació en 1999, como un proyecto piloto para probar el cultivo comenzando en el sector de Las Sabanas, Madriz.

En los últimos dos años los estolones se han traído desde California, Estados Unidos, con diferentes variedades, para producir inicialmente unos 300 quintales.

Con el tiempo, Auxilio Mundial ha logrado proporcionarles a los pequeños agricultores el material vegetativo a través de un crédito con una taza de interés del 12% anual.

Según Sanderson, para producir una manzana de fresa se necesita un poco más de 10,000 dólares, pero en la actualidad los agricultores sólo cultivan poco por la variedad de cultivos.

Para este año se piensa producir unos 600 quintales de fresa, cuando la demanda de las importaciones anda por los 1,500 quintales. Para el próximo año, las metas son producir esos 1,500 quintales para sustituir completamente las importaciones y lograr exportar el producto hacia El Salvador y Estados Unidos durante el invierno en ese país, época en que no se produce ahí.

OTROS DATOS

Producir cada plantita de fresa viene costándole a los agricultores, con todos sus agroquímicos, entre 2.50 a 3 dólares, según el señor Armando Miranda, otro de los productores de fresa.

Inicialmente sólo la planta cuesta 15 centavos dólar, sólo el estolón (el retoño), pero si se le hace una oportuna aplicación de fungicidas y agroquímicos, cada plantita produce de una a dos libras de fresas, la que cuesta en el mercado entre 20 a 25 córdobas.

Al principio para estos agricultores producir este nuevo producto fue una experiencia negativa, porque no tenían los canales para recuperar las inversiones, la que hace dos años, a través de Auxilio Mundial, han logrado encontrar nuevos nichos de mercado.

Existe una gran variedad de este cultivo como la “douglas”, que es una fruta grande con hojas grandes también; la “camorasa”, “chandler”, y “sweet chalie”.  

Departamentales

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí