- Biosfera del Río Plátano en peligro de ser excluida del Patrimonio Mundial de la UNESCO por gigantesco despale a manos de grupos protegidos por “peces gordos”
Luis Alfredo MartínezACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- La Biosfera del Río Plátano, principal reserva natural de Honduras, sufre una creciente destrucción que aumenta las posibilidades de que la UNESCO la excluya del Patrimonio Mundial, amenaza latente desde 1995.
Con 815,000 hectáreas de extensión, en el noreste del país, la Biosfera es víctima —entre otros depredadores— de grupos organizados y protegidos por políticos y empresarios, asegura la fiscal del Medio Ambiente del Ministerio Público, Clarissa Vega.
“Si no hubiera ‘peces gordos’ detrás de la destrucción de la Biosfera, ya habría un mayor control”, aseveró Vega.
El procurador del Ambiente, Elmer Lizardo, dijo que “bandas organizadas” son las principales extractoras de madera de la Biosfera. Sólo con una presencia permanente del Ejército hondureño se podría acabar con esos grupos, según Lizardo.
La fiscal demandó un desarme en la Biosfera, pues hay “un horrible armamentismo”; denunció que algunas autoridades son cómplices de la destrucción y lamentó que la descoordinación entre instituciones estatales dificulta proteger la zona.
Vega apuntó que no se ha cuantificado la pérdida forestal en la Biosfera, pero “diariamente se están perdiendo” bosques, especies de flora y fauna e incluso restos arqueológicos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a la Biosfera del Río Plátano como Patrimonio Mundial en 1982, pero en 1995 la incluyó en la lista de “sitios en peligro”.
La UNESCO emitió varias recomendaciones en 1995 para que el Gobierno hondureño contuviera la destrucción de la Biosfera.
Pero una misión de expertos que en el año 2000 evaluó la ejecución de esas medidas determinó que, “aunque sí se han tomado grandes pasos hacia el mejoramiento del manejo de la reserva, aún existen numerosos problemas y amenazas”.
El informe de esa misión, al que tuvo acceso ACAN-EFE, reveló que “la tasa de deforestación dentro de la zona de amortiguamiento de la Biosfera es más alta que la tasa de deforestación en todo el país”, aunque no incluyó cifras.
La UNESCO enviará una nueva misión este año para verificar los avances en la protección de la Biosfera.
La ministra de Ambiente y Recursos Naturales, Patricia Panting, reconoció a la prensa que “sería una pena muy grande para el país” la exclusión de la Biosfera del Patrimonio Mundial, amenaza que no había sido reconocida oficialmente aunque data de 1995.
CAMPANAZOS DE ALERTA IGNORADOS
En 1999, el entonces director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, dijo en Tegucigalpa que la Biosfera del Río Plátano estaba “en peligro”, pero su advertencia no tuvo eco en el país.
Honduras “fue advertida hace varios años y no se había hecho nada”, comentó la ministra del Ambiente, Patricia Panting, pero ahora “hemos trabajado rápidamente, fuertemente, para evitar ese peligro de que nos quiten la categoría de Patrimonio Mundial”.
El Gobierno reactivó el Consejo de Áreas Protegidas y lanzará una política de protección, entre otras medidas, afirmó la ministra.
La fiscal del Ambiente denunció que el decomiso más reciente de madera de caoba procedente de la Biosfera se produjo en la primera semana de febrero en La Ceiba (Caribe).
La madera fue extraída por una cooperativa del sector de Sawacita e iba destinada a la fábrica de muebles Honduras Mahogany de San Pedro Sula (norte), dijo Vega.
El corte de madera, según la Fiscalía, lo autorizó Joel Zúniga, jefe en la Biosfera de la Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal (COHDEFOR, estatal), responsable de proteger la reserva.
TESORO ÚNICO HUMANO Y AMBIENTAL
La Biosfera tiene 24 ecosistemas terrestres y 11 acuáticos, según su primer estudio ambiental, publicado recientemente por entidades científicas, ecologistas y de cooperación locales e internacionales. La reserva alberga cinco grupos étnicos y al menos el 70 por ciento de los peces de agua dulce de Honduras, 10 por ciento de las plantas, 36 por ciento de los reptiles, 57 por ciento de las aves, 27 por ciento de los anfibios y el 68 por ciento de los mamíferos.