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WASHINGTON.- Un ingeniero de seguridad de la NASA advirtió días antes que el Columbia se destruyera de regreso a la Tierra, que temía que el transbordador estaba en riesgo debido a una tremenda ruptura cerca de la rueda izquierda, y dijo que insinuó que el personal de la agencia espacial no tomaba en cuenta la amenaza, como correspondía.
“No nos podemos imaginar por qué, la recepción de información es tratada como si fuese la plaga”, escribió el ingeniero en uno de los mensajes electrónicos revelados el viernes, que se referían a una mayor preocupación sobre la seguridad del Columbia, en los días previos a su destrucción.
Otros documentos de la NASA difundidos demuestran que el Columbia podría haber sido golpeado por hasta tres grandes trozos de espuma de goma que se estrellaron contra los delicados paneles térmicos durante el lanzamiento, no sólo el que se había admitido previamente.
Robert Daugherty, un ingeniero del centro de investigaciones Langley, de la NASA, en Hampton, Virignia, no indicó que creía que la ruptura podría provocar la desintegración del Columbia durante el riesgoso descenso. “No hay manera de saberlo, por supuesto”, escribió.
Pero Daugherty advirtió en su mensaje electrónico del 29 de enero sobre una posible ruptura cerca del sello del compartimiento de la rueda del Columbia que podría haber sido causada por el daño de los paneles térmicos del transbordador. Su preocupación parecía estar más concentrada en los riesgos que corrían los pilotos en el dificultoso aterrizaje del Columbia con una o más llantas dañadas por el extremo calor.
“Me parecía que si el control de operaciones iban a ver que los indicadores de presión de ambas llantas disminuían a cero durante la entrada, hubiesen querido saber con toda seguridad si deberían realizar el aterrizaje con el tren de aterrizaje alto, o tratar de desplegarlo o pedir rescate”, escribió Daugherty.
Los mensajes electrónicos que nunca llegaron a los altos mandos del control de la misión en Houston durante el vuelo del Columbia, serán entregados a la junta de investigaciones del accidente, dijo la portavoz del grupo, Laura Brown. Los siete astronautas murieron al destruirse el transbordador el 1 de febrero.
La semana pasada en Langley, los investigadores realizaron una prueba con un modelo a escala del transbordador, de cerámica, que fue calentado para igualar las altísimas e inusitadas temperaturas en el Columbia justo antes de su desintegración, el 1 de febrero.