AP
TEGUCIGALPA.- Un grupo de 17 hombres capturó a un caimán, de más de dos metros de largo, que aterrorizaba a los habitantes de un suburbio de Tegucigalpa, y lo depositaron de nuevo en la represa de donde había escapado hace cinco días.
El reptil se abalanzó repetidamente contra numerosos curiosos que se le acercaron, aunque no dañó a nadie.
Un vigilante del suburbio en el suroeste de Tegucigalpa, Manuel Antonio Meza, reportó el jueves la presencia inusual del reptil a las autoridades.
Fue atrapado el jueves por bomberos y empleados de la oficina estatal de agua potable, tras casi cuatro horas de intenso esfuerzo por maniatarlo.