William Briones Loáisiga [email protected]
El diputado liberal David Castillo, miembro de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, dijo ayer que no está seguro de que el gobierno central pueda captar los 110 millones de córdobas, previstos recaudar a través del reciente incremento a la carga impositiva, por lo que es poco probable que a lo inmediato, Nicaragua pase la prueba del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según Castillo, las recientes leyes tributarias aprobadas por el Parlamento, demás del veto al Presupuesto General de la República previsto a aprobarse mañana viernes, facilita el reinicio de las negociaciones con el FMI, aunque externó sus dudas de que ello signifique el inmediato ingreso al programa.
“No es que la aprobación del veto permita que Nicaragua vaya a negociar con el FMI, ni que permita que ingrese al programa económico, valuarán el programa. Hay personas que han manifestado dudas de que se pueda generar los ingresos. Eso mantiene el presupuesto desbalanceado y de estar así, el FMI no le va a dar el pase, o sea que no es algo automático, pero es n esfuerzo para estar en el acuerdo con el FMI”, comentó.
Según el legislador, Nicaragua no quedó bien parada ante el FMI en diciembre pasado, por lo que quedó fuera del programa. Dijo que hasta que se compruebe la eficacia de las medidas “hasta entonces podremos saber si volvimos a estar en el programa o sea (dentro de ) unos tres meses”, consideró.
“Se incrementaron gastos sobre la base del techo de 110 millones de córdobas de ingresos nuevos y si estas reformas no generan esos recursos, hay un desbalance y si los técnicos del FMI consideran que las reformas no dan los 110 millones, se dará una brecha que obligue al gobierno a corregirlas. Mientras esté en ese proceso de corrección, sería la siguiente evaluación que viene”, insistió.
El diputado sandinista Bayardo Arce, desestimó esa apreciación y recordó que los 110 millones previstos a captarse por la vía de la carga impositiva, son proyecciones que nadie puede garantizar.
“Entiendo que técnicamente, Nicaragua está fuera del programa (del FMI) desde diciembre pasado por el problema de ir a negociar sin haber hecho un acuerdo con nadie, sobre todo el Parlamento. Lo que estamos haciendo es rescatar el programa por al vía recaudatoria con la reformulación del veto y se terminará de concretar con las reformas tributarias que están en marcha. Creo que los liberales no tienen cómo decir que el FMI no nos va a aceptar, porque ellos no son el FMI”, dijo.
Aseguró que durante los contactos bilaterales que el FSLN ha sostenido con el FMI, han encontrado voluntad de encontrarle una solución a las diferencias internas, por lo que aconsejo esperar. “No tengo el criterio del PLC y que he escuchado a algunos empresarios que estos impuestos son una hecatombe”.
“Los liberales oficiales (arnoldistas), tratan de golpear a los liberales del gobierno, haciendo creer que las medidas no van a caminar, y por otro lado los empresarios que no han querido siempre pagar adecuadamente sus impuestos, buscan como crear unas condiciones tremendistas y a veces hasta truquean -en otros países, no digo necesariamente aquí-, queriendo trasladar la carga impositiva a los consumidores, cuando son claramente dirigidas a ellos”.