Arturo Mcfields Yescas [email protected]
La situación económica de los municipios podría llevar a paralizar las actividades de más de un centenar de gobiernos municipales, según lo dio a conocer Melvin Romero, Presidente de la Asociación Nicaragüense de Municipios de Nicaragua (Amunic).
Los alcaldes reclaman el 3.2 por ciento del Presupuesto General de la República, y piden al gobierno que les abra las puertas para discutir el tema de la descentralización y encontrar mecanismos para un manejo más efectivo de los recursos con los que actualmente cuentan, sin que se vea reducida su capacidad operativa, y puedan responder a las necesidades de sus comunidades.
Juan Hernández, Alcalde de Nagarote, manifestó que la protesta por el 3.2 por ciento es una “lucha moral”, porque la autonomía y la descentralización sólo podrán ser una realidad tangible cuando existan los recursos financieros necesarios para poder llevarla a la práctica, por esta razón han quebrado unos 32 gobiernos municipales, sostuvo.
El titular de Amunic explicó que aunque no todas las alcaldías están pasando situaciones presupuestarias difíciles, el cierre de las 152 municipalidades respondería a un gesto solidario con las que no han realizado el pago a sus empleados como producto del incumplimiento gubernamental a la entrega del 3.2 por ciento del Presupuesto General de la República.
Así mismo, manifestó que de darse el cierre de las alcaldías se podría generar una situación “caótica”, pues se afectarían muchos trámites legales como los certificados de nacimientos, transacciones comerciales y otras actividades que dependen directamente de la coordinación de los gobiernos municipales.
Manuel Ortega, representante de la Red Nicaragüense por la Democracia y el Desarrollo Local, explicó que uno de los principales problemas que enfrentan las municipalidades es que desde 1990 ninguno de los gobiernos de turno ha cumplido a cabalidad el precepto constitucional de la autonomía de los municipios.