- Consideran que el aumento que sufrirán los vehículos resultará en un estancamiento de las ventas
- Si las ventas de vehículos nuevos se reducen también se reducirán las recaudaciones, algo que según ellos no toma en cuenta el Gobierno
Gabriel Sánchez [email protected]
Los distribuidores de vehículos nuevos se encuentran preocupados porque consideran que los impuestos que se pretenden aumentar para cubrir las modificaciones hechas en diciembre al Presupuesto General de la República provocarán un estancamiento en las ventas. Por la misma razón ellos dudan de que se cumplan las proyecciones estimadas por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Con las medidas tributarias consensuadas entre el Ejecutivo y el Legislativo, y que han pasado a la Asamblea Nacional para que se aprueben con carácter de urgencia, desfila un incremento al Impuesto Específico del Consumo (IEC) para los cigarrillos y para los automóviles, que pasan de un cobro del 0 por ciento al 10 por ciento de base, para los vehículos más populares, mientras que los de lujo pasarán de un IEC del 25 por ciento a uno de 30 por ciento.
Carlos Velásquez, Gerente General del Grupo Q, que distribuye la marca Nissan, dijo que hasta el momento las posibles medidas de recaudación no han sido presentadas a este sector, y por eso no tienen los cálculos exactos para determinar el impacto que esto tendrá en este negocio, aunque duda que las mismas contribuyan a aumentar las recaudaciones.
Considera que el sector de los vehículos nuevos será el más afectado, y destacó que los vehículos de lujo no son los que serán más afectados, sino aquellos automóviles de clase económica, los cuales en venta representan los volúmenes más grandes, porque hasta hoy este tipo de carros paga un IEC de 0 por ciento, el cual podría ser incrementado al 10 por ciento.
Según Velásquez el problema radica en que cuando se compra un vehículo nuevo el cliente paga el Derecho Arancelario a la Importación (DAI), luego el IEC, y después de eso se agrega el Impuesto General al Valor (IGV), con lo que el porcentaje de los montos a pagar será mucho mayor de lo que el Gobierno propone.
Esta situación, considera, que podría traer un estancamiento en las ventas debido a la situación económica actual, que esta en recesión, y porque, además, en la introducción de vehículos usados éstos se subvaloran.
“El Gobierno no ha ponderado que la mayor cantidad de vehículos en el país no son de lujo. Los que más se venden son los sedán, los vehículos pequeños con un motor cuyo tamaño oscila entre los 1000 y los 1600 centímetros cúbicos (CC), los cuales serían grabados con el 10 por ciento, en teoría, porque si le sumamos a eso el IGV da un 1.5 por ciento (el IGV aplicado a ese 10 por ciento extra), entonces el total sería 11.5 por ciento”, explicó.
MAS EL 15 DE IGV
Rudy Sandino, Gerente de Ventas de Auto Nica, consi-deró que la más afectada con esta medida será la clase media y no la clase alta, porque los vehículos de lujo ya pagan un impuesto alto, y el reajuste es de un cinco por ciento nada más, ya que pasarán del 25 al 30 por ciento, mientras los vehículos sedán pasarán del 0 al 10 por ciento. Un carro sedán, con un valor de US$ 12,000,00 pasará a costar US$ 13,400,00.
Al nuevo impuesto se le sumará el 15 por ciento de IGV. Por ejemplo, una Toyota Prado que está valorada en más de US$ 30,000,00 podría superar los US$ 10,000,00 de incremento, porque el impuesto real que se cobrará no será del 25 por ciento, como aparece en la tabla del Gobierno, sino que a eso hay que agregarle el IGV, con lo que el aumento llegaría en realidad al 29 por ciento. Igual sucederá con camionetas como la Pathfinder, que están en el rango de 3000 a 4000 CC, ésta pasará de costar US$ 36,000,00, que es su precio actual, a US$ 46,000,00, porque el incremento será del 29 por ciento.