Definitivamente hay que decir que hizo historia. Fue la primera mujer que recibió el Premio Nóbel, y la primera persona que recibe dos veces este galardón. Sus descubrimientos y trabajos sobre el radio le permitieron ganar el Premio Nóbel de Física en 1903 y el de química en 1911. Sus hallazgos se aplican en la actualidad a la medicina, la agricultura, la industria y la producción de energía.
Cuando llegó de su natal Polonia a París en 1891, para comenzar sus estudios en la Universidad de París, la célebre Sorbona, todavía se llamaba Marie Sklodowska. Era una mujer tímida y de expresión obstinada, presentaba una vestimenta bastante pobre y austera.
En 1894 con gran esfuerzo consigue sus maestrías en física y química. Tenía los dos títulos, y una base teórica para comenzar a trabajar, pero no tenía un laboratorio. Pero ese mismo año conoció a Pierre Curie. La investigación y la pasión por la física y la química era un puente entre ambos.
Tan enamorado estaba que a los pocos meses de haberse conocido le propuso matrimonio. Su marido dejó sus trabajos en el laboratorio para ayudar a Marie. En 1898 la pareja anunció el descubrimiento: Las sustancias radiactivas descubiertas eran dos. Marie le dio el nombre de polonio al primer elemento, en honor a su país Polonia.
El segundo compuesto químico se llamó radio.
En 1902 Marie pudo determinar el peso del radio. A partir de ese momento existió oficialmente. Pero sin duda la victoria más importante se produjo ocho años después. Marie lograba producir radio en estado puro, como un metal, aislándolo y permitiendo el uso eficaz de la radioactividad en la industria y la medicina. De esta manera se transformó en un aliado para luchar contra el cáncer.