Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
La armonización arancelaria en Centroamérica viaja viento en popa. Hasta hoy el 76.48 por ciento de los productos tienen los mismo aranceles en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, según informó Agenor Herrera, director de Integración y Administración de Tratados del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).
Con ellos sólo queda un 22 por ciento de productos que actualmente están siendo discutidos para armonizarlos. Según Herrera existen 6,565 rubros o productos de los cuales 5,021 forman la primera parte del sistema arancelario centroamericano y son los que están con una armonización arancelaria, es decir que se cobra el mismo porcentaje de introducción desde Guatemala hasta Costa Rica.
La segunda parte que representa el 22 por ciento, son los rubros que están uniformando, los cuales forman un total de 1,435. La tercera parte la conforman los aranceles nacionales que son los que cada país tiene para los productos más sensibles y que en cada país tienen un tratamiento especial. De éstos Nicaragua tiene 109 rubros.
Herrera dijo que con la implementación de acuerdos comerciales, la armonización arancelaria permite que la región centroamericana pueda presentarse como un bloque económico común.
Explicó que sin embargo que hay tres tipos de aranceles de importación, los cuales están divididos en los productos que no se hacen en Centroamérica, los que se producen en la región y los terminados.
Los insumos, materias primas, bienes intermedios y de capital que no se producen en Centroamérica, tienen cero por ciento de arancel. Es decir no se les cobra ni un solo centavo en su introducción.
Los insumos y materia prima producidos en Centroamérica tienen un arancel de protección del cinco por ciento en cada país. Y los bienes intermedios y de capital producidos en la región tienen un arancel de protección del 10 por ciento.
Sin embargo los bienes finales tienen un arancel de protección del 15 por ciento, pero éste está en dependencia de la sensibilidad que tenga cada producto en el país donde se introducen, por lo que también se puede aplicar un arancel que supere el 20 por ciento como en el caso de las carnes, leche, granos básicos, bebidas, licores, embutidos y el azúcar.