- Ocho manzanas fueron tumbadas para hacer lotificación, pero la empresa constructora dice que en el lugar sólo había monte
- Ejército admite que es su proyecto, pero Innicsa niega que los militares tengan que ver, aunque haya armados cuidando el sitio
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Una multa de hasta 50,000 córdobas podrían imponer las autoridades del Instituto Nacional Forestal (Inafor) de Rivas, a la empresa Inmuebles Nicaragüenses S.A. (Innicsa), luego que despalaran unas ocho manzanas de bosque que se encuentran cerca del mar, en la zona de Guasacate, en el municipio de Tola.
Los árboles fueron tumbados por Innicsa, según la información del Inafor de Rivas, para ejecutar la construcción de un proyecto habitacional en la zona. La resolución será dada a conocer la semana próxima.
En el lugar hay militares armados y se rumora que ahí habrá un complejo habitacional para retirados del Ejército.
El mayor Alvaro Ibarra, jefe de Divulgación y Prensa del Ejército de Nicaragua, dijo que “la obra es nuestra, sí se hicieron las coordinaciones correspondientes, incluso con el alcalde, el Ejército es solamente el cliente, quien tiene que responder es Innicsa, como clientes depositamos nuestro proyecto en la empresa y se supone que todas las gestiones correspondientes”.
En el lugar, según Frank Briceño, delegado de la circunscripción sur del Inafor, anteriormente había cantidad de manglares, aromos, genízaros, guanacaste y especies arbustivas.
OBVIARON PROCEDIMIENTOS
Por la tarde de ayer lunes, el ingeniero Roberto Gutiérrez, gerente de Innicsa, compareció ante las autoridades del Inafor y la Procuraduría Ambiental de este departamento, para dar las explicaciones del caso.
Gutiérrez reconoció que se obviaron varios procesos a seguir antes de que la obra iniciara, pero insistió en que en ese lugar sólo había “tacotales”, o sea monte.
El delegado del Inafor indicó que el proceso que ahora Innicsa está iniciando, “era lo que ellos debieron haber hecho primero, entonces ahora como ya estamos en un proceso administrativo como dice la ley, tenemos que oír lo que ellos tengan a bien para después dictar una resolución”.
NIEGA QUE PROYECTO SEA DE LOS MILITARES
Según Gutiérrez, en junio del año pasado enviaron una comunicación escrita a la Alcaldía de Tola, donde solicitaban una constancia de uso de suelo para iniciar un proyecto “concebido como una lotificación de playa de carácter comercial”, pero al no recibir respuesta de la municipalidad, el proyecto continuó.
“Hubo unas omisiones administrativas, de los permisos”, reconoció Gutiérrez y agregó que comenzarán a exponer a las autoridades ligadas al medio ambiente el proyecto, para ver si éstas tienen alguna observación y si lo aprobaban.
Gutiérrez indicó que aceptarán lo que las autoridades decidan y negó cualquier vínculo del Ejército con este proyecto.
En el lugar se hará una lotificación de 33 lotes, de 1,350 varas cuadradas cada uno y, según Gutiérrez, se venderán a retirados que vengan de cualquier lugar.
“Vamos a sembrar muchos más árboles de los que ahí había”, dijo Gutiérrez y recalcó que esta inversión “va a traer empleos a la zona y más impuestos a la Alcaldía. Estamos tratando de subsanar el posible error que se haya habido”.
PLAYAS «PRIVADAS»
Tola casi se ha convertido en una zona privada y exclusiva. Casi todas las playas tienen “dueños” que desconocen la famosa ley que reza que todos los nicaragüenses tienen libre acceso al territorio nacional, y el paso a las playas no es la excepción a esta disposición.
-Pero en la práctica se hace todo lo contrario. Para ejemplificar, el año pasado el Alcalde de Rivas, Mauricio Urtecho, fue sacado junto con su familia de una zona cercana a Guasacate (en un lugar llamado San Martín), por miembros del Ejército que le indicaron, arma en mano, que ese lugar era privado, propiedad del Ejército de Nicaragua.
-Cabe destacar que el Ejército de Nicaragua y un grupo de campesinos, mantienen una disputa por más de 90 manzanas de tierra, que los campesinos reclaman como suyas a la institución militar.
DAÑO SEVERO
Frank Briceño, delegado de la circunscripción sur del Inafor, destacó que “éste es un daño muy grave al ambiente, y es preocupante que se haya arrasado con estas especies que podrían prevenir desastres naturales o tragedias futuras, ya que ésta es una zona vulnerable para la incidencia de maremotos o tsunamis”